Japón ofrece un fascinante equilibrio entre tradición y modernidad, donde templos centenarios conviven con ciudades ultramodernas, paisajes naturales impresionantes y una de las culturas gastronómicas más reconocidas del mundo. Tanto si quieres pasear entre los templos de Kioto como sumergirte en el bullicio de Tokio, hacer senderismo en los Alpes japoneses o admirar la naturaleza salvaje de Hokkaido, Japón es un país único, capaz de ofrecer algo para cada tipo de viajero.
Pasé tres meses viajando de mochilero desde Kyushu, en el extremo sur, hasta Hokkaido, en el norte del país, y en esta guía encontrarás mucha información práctica y consejos útiles para organizar tu viaje a Japón de la mejor manera posible.
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Santuario Fushimi Inari-Taisha, Kioto.
La mejor época para viajar a Japón depende mucho de lo que quieras hacer y de las regiones que pienses recorrer. Dicho esto, en general, para la mayoría de los viajeros, los períodos ideales son la primavera (marzo, abril y mayo), durante la famosa floración de los cerezos o «sakura», y el otoño (septiembre, octubre y noviembre). En ambas épocas, el clima suele ser templado en casi todo el país, por lo que son perfectas para recorrer Japón.
Si estás planeando un viaje largo, desde el punto de vista logístico conviene empezar por el sur y avanzar hacia el norte en primavera, «siguiendo» la floración de los cerezos, mientras que en otoño es mejor hacer lo contrario: empezar por el norte e ir bajando hacia el sur.
El verano puede ser una época excelente para los amantes del senderismo: la red de senderos de Japón es de una calidad excepcional y, al igual que en los Alpes, la temporada de senderismo propiamente dicha empieza entre junio y julio. Sin embargo, salvo en el extremo norte, prepárate para días muy calurosos y húmedos en el resto del país, por lo que el clima no resulta precisamente agradable.
Por último, el invierno es una excelente opción para los amantes del esquí, gracias a las condiciones excepcionales que ofrece el país, especialmente en regiones del norte como Hokkaido y Nagano.

Valle de Kiso.
La mayoría de los titulares de pasaportes (con menos de 6 meses de validez antes de su vencimiento) reciben una visa de turista gratuita de 90 días al entrar en el país. Hasta donde sé, no es posible prorrogar la visa de turista salvo por causas de fuerza mayor, como enfermedades, accidentes, etc.
Esta es la página oficial de inmigración.
Oficialmente, Japón exige una prueba de salida del país dentro del plazo de validez de tu visa. Esto no supone un problema para quienes tienen un vuelo de regreso o un vuelo a otro país, pero podría serlo para quienes viajan con un boleto de solo ida.
Los controles quedan a criterio del agente de fronteras y de las aerolíneas en el aeropuerto antes de salir. Quizá simplemente tuve mala suerte, pero antes de embarcar en mi vuelo desde Taiwán sí me pidieron una prueba de salida del país. Si no tienes una, mi consejo es alquilar un boleto (un boleto real, de pago) a través de una página como Onward Ticket.
Japón no exige ninguna vacuna obligatoria, pero, como en cualquier viaje, se recomiendan las vacunas contra la hepatitis A y B. En cualquier caso, consúltalo con tu médico.

Tokio.
En esta guía, los precios suelen expresarse en la moneda local. La moneda oficial de Japón se llama «yen japonés» o simplemente «yen», y se abrevia como «JPY» o «¥». En el momento de publicar este artículo, el tipo de cambio es de 1 € = 179 JPY. Para consultar el cambio actual, te recomiendo esta página.
Por último, los destinos descritos están ordenados empezando por Fukuoka y continuando hacia el norte, siguiendo básicamente la ruta que hice durante mi viaje. Este orden probablemente sea la mejor forma de optimizar los desplazamientos en primavera, aunque, por supuesto, depende mucho de dónde llegues y de cuáles sean tus planes.

Nota: A lo largo de la guía encontrarás varios enlaces a https://www.alltrails.com/. Si quieres usar la navegación sin conexión directamente desde la aplicación de AllTrails, tienes que pasarte a la versión Pro. Sin embargo, puedes evitarlo descargando las coordenadas desde la versión de escritorio de la página en formato «Google Earth KML» y luego importándolas a Organic Maps, que es, con diferencia, una de mis aplicaciones favoritas para viajar.
Kyushu es la tercera isla más grande del archipiélago japonés. Al estar relativamente alejada de los circuitos turísticos clásicos, es una excelente opción para quienes buscan destinos menos concurridos que las principales atracciones turísticas del país.
Esta isla concentra historia, naturaleza y cultura: fue una de las cunas del Japón feudal y desempeñó un papel fundamental durante la época de los samuráis y a lo largo de los siglos de relaciones comerciales con Occidente. Nagasaki, en particular, es una ciudad de gran importancia histórica, símbolo tanto de sus vínculos con Europa como de las tragedias de la Segunda Guerra Mundial.
Kyushu es también una tierra de paisajes espectaculares, caracterizada por volcanes activos, aguas termales naturales (como las famosas de Beppu y Yufuin) y una naturaleza exuberante y salvaje, perfecta para quienes disfrutan del senderismo, los onsen y los destinos auténticos.

Volcán Sakurajima, Kagoshima.
Fukuoka es la ciudad más grande de la isla de Kyushu y una de las diez más pobladas de Japón. Gracias a su ubicación geográfica, más cerca de Seúl que de Tokio, ha sido durante siglos una de las principales puertas de entrada del país al continente asiático. En el pasado fue un importante centro comercial y cultural, además del lugar donde las fuerzas mongolas intentaron desembarcar durante las invasiones del siglo XIII.
Hoy, Fukuoka es una ciudad moderna y animada donde, a diferencia de otras grandes ciudades, el turismo de masas sigue siendo limitado y, precisamente por eso, conserva un encanto auténtico.
Qué hacer y qué ver en Fukuoka
Como ya he comentado, Fukuoka no es precisamente un destino turístico. La ciudad no tiene tantas atracciones, pero sin duda puedes dedicar al menos medio día a explorar las ruinas del castillo y el parque que las rodea (Google Maps). También te recomiendo pasar por el templo Shofukuji (Google Maps), terminado en 1195 y el templo zen más antiguo de Japón. Por último, por la noche puedes pasear junto al río, donde hay puestos de comida (yatai) (Google Maps). La zona es agradable, pero bastante turística y cara para comer.

Las ruinas del castillo.
Dazaifu
Dazaifu, a aproximadamente media hora en tren de Fukuoka, es una excursión de un día muy popular que recomiendo. La estación a la que debes llegar es esta (Google Maps) y puedes consultar los horarios de salida directamente en Google Maps.
El santuario Dazaifu Tenmangu (Google Maps), el principal santuario, estaba en restauración durante mi visita, pero los jardines y los distintos templos de los alrededores siguen siendo muy bonitos y merecen sin duda una visita, sobre todo si ya estás en Fukuoka. Recomiendo ir entre semana, porque incluso un jueves había muchísimos turistas locales; no me atrevo a imaginar cómo será en fin de semana.
Vale la pena subir caminando al santuario Tenkai Inari (Google Maps): el paseo es agradable. Si quieres, puedes continuar hasta el santuario Kamado Jinja (Google Maps). Hay un autobús que hace el recorrido de ida y vuelta, pero yo fui caminando.
También puedes visitar el Museo Nacional de Kyushu (Google Maps). La entrada a la exposición permanente cuesta 700 JPY. El edificio es nuevo y muy bonito, con numerosos objetos que van desde vasijas de terracota de hace 4.000 años hasta piezas más recientes. Personalmente, me pareció un poco aburrido, aunque, evidentemente, esta es una opinión subjetiva.
Si sales temprano por la mañana, puedes ver prácticamente todo en un día, incluidas las atracciones de la ciudad mencionadas antes.

Dazaifu.
Yanagawa
No visité Yanagawa, pero es otra excursión de un día popular desde Fukuoka, también a aproximadamente media hora en tren. Aquí, la principal atracción es la gigantesca estatua de Buda del templo Nanzō-in (Google Maps).
¿Dónde alojarse en Fukuoka?
Me alojé en UNPLAN Fukuoka y, en general, lo recomiendo: económico, en una ubicación estratégica a pocos pasos de la estación de metro, con zonas comunes limpias y amplias y desayuno incluido.
¿Cómo llegar a Fukuoka?
Fukuoka tiene conexiones directas de autobús hacia y desde los principales destinos turísticos de la isla de Kyushu (Nagasaki, Kumamoto, Beppu y Kagoshima), así como con Hiroshima, hacia el este. Puedes reservar en línea a través de páginas como global.atbus-de y Willer. Hay dos terminales de autobuses: Nishitetsu Tenjin Expressway Bus Terminal (Google Maps) y Hakata Bus Terminal (Google Maps). Muchos autobuses paran en ambas, así que puedes elegir la que te resulte más cómoda según dónde te alojes.
La principal estación de tren, donde también puedes tomar el shinkansen si quieres, es la estación de Hakata (Google Maps). Por último, si llegas al aeropuerto, puedes tomar el metro directamente desde la terminal nacional (conectada con la terminal internacional mediante un servicio de transporte gratuito) y llegar al centro de la ciudad.
En la sección «Cómo moverse por Japón» encontrarás mucha más información útil.

Templo Shofukuji.
Situada en la costa occidental de Kyushu, Nagasaki es una ciudad de gran importancia histórica y cultural. Durante el período Edo fue uno de los pocos puertos japoneses abiertos al comercio con Occidente, convirtiéndose en un punto de encuentro entre distintas culturas. Siglos después, la ciudad sufrió trágicamente el impacto de la segunda bomba atómica en 1945, dejando un recuerdo que sigue marcando su identidad.
Qué hacer y qué ver en Nagasaki
Museo de la Bomba Atómica y Parque de la Paz
Recomiendo empezar tu visita a Nagasaki por el Museo de la Bomba Atómica (Google Maps). La entrada cuesta 200 yenes y, personalmente, me pareció muy interesante y lleno de significado para las generaciones futuras. Después puedes acercarte al cercano Parque del Hipocentro (Google Maps) y terminar la visita en el Parque de la Paz (Google Maps).
Si te interesa, la catedral de Urakami (Google Maps) también está cerca y se ve claramente desde el Parque de la Paz. No la visité, pero, al parecer, en su día fue la iglesia más grande de Asia.

Parque de la Paz.
Barrio chino y alrededores
Nagasaki Shinchi Chinatown (Google Maps) es el barrio chino más antiguo de Japón. Como he comentado, Nagasaki era el único gran puerto abierto al comercio exterior durante el período de aislamiento de Japón, y los chinos eran los únicos comerciantes autorizados en la ciudad junto con los neerlandeses. El barrio chino era originalmente una isla ganada al mar (de ahí el nombre Shinchi, literalmente «tierra nueva»). Gracias a nuevos terrenos ganados al mar, hoy el barrio ya no es una isla. Sinceramente, no me pareció especialmente excepcional, pero la calle principal sí es bonita.

Barrio chino.
Si decides acercarte por esta zona, también te recomiendo pasar por el puente Megane (Google Maps), construido alrededor de 1634 y el puente de arco de piedra más antiguo de Japón. No muy lejos también encontrarás el templo Sofuku-ji (Google Maps). Construido originalmente en 1629 para los residentes chinos de Nagasaki, el templo sigue el estilo arquitectónico chino, por lo que es algo diferente de otros templos. Hay un cartel que pide a los visitantes un donativo de 300 yenes para entrar. Bonito, pero nada excepcional. Por último, puedes bajar hasta Glover Garden (Google Maps), donde se encuentran algunas de las residencias de estilo occidental más antiguas de Japón.

Puente Megane.
Monte Inasa
Desde la cima del monte Inasa (Google Maps), donde hay una plataforma de observación, se obtienen unas vistas fantásticas de toda la ciudad y la bahía. Recomiendo encarecidamente subir para el atardecer y quedarse también para disfrutar de las vistas nocturnas. Hay varias líneas de autobús que te llevan hasta el estacionamiento (Google Maps), desde donde solo hay que caminar aproximadamente un kilómetro, que es lo que hice yo. Como alternativa, también hay una especie de pequeño tren (Google Maps) que debería costar 500 yenes por un boleto de ida y vuelta o 300 yenes por trayecto.

Monte Inasa.
Gunkanjima
Gunkanjima (Hashima), a unos 20 km de Nagasaki (Google Maps), es famosa por haber sido una de las islas más densamente pobladas del mundo gracias a sus minas de carbón. Hoy solo se puede visitar una parte de la isla. La excursión en barco parece ser popular, pero, al parecer, se realiza únicamente en japonés y, como he mencionado, la zona accesible para los visitantes es muy limitada. Personalmente, no fui porque me pareció que no valía la pena, pero te dejo a ti esa valoración. Una alternativa podría ser visitar el Museo Digital de Gunkanjima (Google Maps), que recrea la vida en la isla mediante instalaciones digitales y realidad aumentada.
¿Dónde alojarse en Nagasaki?
Mezame Hostel es un excelente hostel a pocos pasos del Museo de la Bomba Atómica y de la estación de autobuses.
¿Cómo llegar a Nagasaki?
Nagasaki tiene conexiones directas de autobús hacia y desde Fukuoka y Kumamoto. Puedes reservar en línea a través de páginas como global.atbus-de y Willer. La principal terminal de autobuses es Nagasaki Ekimae (Google Maps). La principal estación de tren, donde también puedes tomar el shinkansen si quieres, es la estación de Nagasaki (Google Maps).
En la sección «Cómo moverse por Japón» encontrarás mucha más información útil.

Templo Sofuku-ji.
Kumamoto es una ciudad con un gran atractivo histórico y natural. Famosa por su magnífico castillo feudal, uno de los más imponentes e impresionantes de Japón, es un símbolo de la época de los samuráis y del poder de los clanes locales. Los alrededores de la ciudad albergan una naturaleza espectacular, dominada por el monte Aso, uno de los volcanes más grandes y activos del país.
Qué hacer y qué ver en Kumamoto
Castillo de Kumamoto y alrededores
El castillo de Kumamoto (Google Maps) es uno de los más bonitos de Japón y el tercero más grande. Por desgracia, como ocurre con la mayoría de los castillos de Japón, se trata de una reconstrucción reciente, ya que el original fue incendiado durante una rebelión en 1877. Por si fuera poco, muchos de los edificios del parque sufrieron graves daños durante el terremoto de 2016. La torre principal ha vuelto a abrir al público, pero reconstruir los demás edificios de los alrededores llevará años. Aun así, recomiendo visitarlo. La entrada cuesta 800 yenes y la aplicación oficial ofrece una audioguía gratuita. Lleva auriculares; hay wifi gratis. Para disfrutar de una excelente vista del castillo completamente gratis, sube al piso 14 del Ayuntamiento de Kumamoto (Google Maps).

Castillo de Kumamoto.
También dentro del recinto del castillo se encuentra Hosokawa Gyōbutei (Google Maps), la antigua residencia de la familia Hosokawa, un importante clan samurái que gobernó el dominio de Kumamoto. Es una residencia de estilo japonés tradicional rodeada de un elegante jardín, que ofrece una mirada auténtica a la vida y la arquitectura de la aristocracia samurái durante el período Edo. Por desgracia, durante mi visita, el acceso estaba completamente prohibido debido a los daños causados por el terremoto. Cerca también puedes considerar una visita al Museo de la Ciudad de Kumamoto (Google Maps).

Vista desde el Ayuntamiento de Kumamoto.
Varios templos
El templo Honmyo-ji (Google Maps) es uno de los más famosos de Kumamoto. El templo en sí no tiene nada de especial, pero está en lo alto de una colina y ofrece excelentes vistas de la ciudad e incluso, si el tiempo lo permite, del monte Aso a lo lejos. También hay una avenida con cerezos a ambos lados, que imagino que debe ser muy impresionante cuando están en plena floración. Al parecer, aquí también se celebra un festival de los cerezos en flor. Si decides subir, te recomiendo continuar hasta el parque Honmyoji (Google Maps), donde la vista es aún mejor y hay una estatua de Katō Kiyomasa, un famoso samurái que mandó construir el castillo de Kumamoto.
Si no tienes ganas de hacer esfuerzo, en la ciudad hay un bonito templo al que se puede llegar sin subir escaleras, Fujisaki Hachimangu (Google Maps). Por otro lado, si buscas otro mirador, te recomiendo subir a la pagoda Hanaokayama (Google Maps). Aquí también, además de una excelente vista de la ciudad, hay una preciosa avenida de cerezos que imagino que debe ser muy bonita durante la época de floración.

Fujisaki Hachimangu.
Monte Aso
El monte Aso es uno de los volcanes más grandes y activos de Japón. Su enorme caldera ofrece paisajes impresionantes; personalmente, creo que vale muchísimo la pena visitarlo. Recomiendo tomar el primer tren hacia la estación de Aso (Google Maps) para poder tomar el primer autobús que sube al volcán. La parada está justo frente a la salida de la estación; esta es la página oficial de los autobuses. El boleto cuesta 1.500 yenes y te permite subir y bajar de los distintos autobuses tantas veces como quieras durante todo el día. Si quieres, también puedes tomar el autobús para bajar desde Asosanjo Terminal hasta el centro de visitantes, o al revés. El primer autobús estaba casi lleno incluso un miércoles, así que imagino que los fines de semana es casi seguro que algunas personas se quedan sin subir. Baja en la última parada, Asosanjo Terminal (Google Maps).

El cráter del volcán.
Desde aquí hay varias opciones: yo hice el sendero descrito en esta página (All Trails); quería hacer esta ruta circular (All Trails), pero me estaba muriendo literalmente de frío. Me tocó un día realmente frío a finales de marzo, con ráfagas de viento de unos 60 km/h y una sensación térmica de -5 grados. El sendero no era especialmente difícil, pero tampoco era precisamente un paseo. En cualquier caso, hay muchas opciones: existen senderos más fáciles, como este (All Trails) y, aunque durante mi visita el acceso al cráter estaba cerrado por el elevado nivel de actividad, puedes simplemente subir caminando hasta el cráter.
Después de hacer algo de senderismo, te recomiendo pasar por el centro de visitantes (Google Maps), donde hay una pequeña exposición dedicada al parque. Si quieres visitar el museo propiamente dicho, tienes que pagar 1.100 yenes para entrar al segundo piso del edificio (Google Maps). Según las reseñas de Google Maps, la mayor parte de la información solo está disponible en japonés, así que no entré. Al otro lado de la carretera hay un mirador de fácil acceso (Google Maps). Dicho esto, si se está haciendo tarde o simplemente no tienes ganas, puedes bajar directamente al valle y saltarte el centro de visitantes.

Garganta de Takachiho
No la visité personalmente porque llegar en transporte público resulta bastante incómodo, pero la garganta de Takachiho (Google Maps) es un destino muy popular. Situada a menos de dos horas en auto de Kumamoto, también se puede visitar en una excursión de un día si alquilas un auto. La garganta es famosa por sus paredes verticales de roca, las aguas cristalinas del río y sus llamativas cascadas, que crean un paisaje natural espectacular. Puedes encontrar más información en esta página.
¿Dónde alojarse en Kumamoto?
Me alojé en HOTEL CARNA A y lo recomiendo. El alojamiento es bastante anticuado, hasta el punto de que las cápsulas tienen televisores de tubo, pero el precio es muy razonable y, sobre todo, hay un excelente daiyokujō (gran baño público) con sauna incluida.
¿Cómo llegar a Kumamoto?
Kumamoto tiene conexiones directas de autobús hacia y desde Fukuoka, Nagasaki y Kagoshima. Puedes reservar en línea a través de páginas como global.atbus-de y Willer. La principal terminal de autobuses es Sakuramachi Bus Terminal (Google Maps). La principal estación de tren, donde también puedes tomar el shinkansen si quieres, es la estación de Kumamoto (Google Maps).
En la sección «Cómo moverse por Japón» encontrarás mucha más información útil.

Pagoda Hanaokayama.
En la costa oriental de Kyushu se encuentra Beppu, uno de los destinos termales más famosos de Japón. La ciudad es conocida por sus onsen (las aguas termales naturales tradicionales de Japón) y sus espectaculares «infiernos», manantiales termales naturales de colores llamativos y formaciones poco habituales.
No la visité personalmente: la red de transporte público de Kyushu hace que sea más cómodo llegar a Beppu desde Fukuoka, pero esto obliga a regresar después a Fukuoka para continuar el viaje. Como mi itinerario ofrecía otras oportunidades de vivir la clásica experiencia de un onsen, preferí dedicar mi tiempo a otras paradas. Aun así, es un destino muy popular que creo que merece al menos una mención.
Además, si tienes pensado visitar Shikoku, un ferry que sale de Saganoseki, una localidad no muy lejos de Beppu, conecta directamente ambas islas. En definitiva, según tus planes de viaje, Beppu puede ser una parada interesante.
En esta página puedes encontrar más información sobre los distintos onsen de la zona.

Volcán Sakurajima.
Frente a una hermosa bahía dominada por el majestuoso volcán Sakurajima, que sigue activo, Kagoshima fue una de las cunas de la cultura samurái y el lugar de nacimiento de Saigō Takamori, figura emblemática de la Restauración Meiji. Hoy combina su pasado con un ambiente relajado y algunos de los paisajes naturales más impresionantes de Japón.
Qué hacer y qué ver en Kagoshima
Ciudad de Kagoshima
Recomiendo empezar la visita a la ciudad por el Museo de la Restauración Meiji (Google Maps). La entrada cuesta 300 yenes e incluye una audioguía gratuita en inglés. A intervalos regulares también se proyectan dos películas interesantes, ambas disponibles en inglés. Quizá no sea el mejor museo que he visitado, pero tampoco está mal y, en general, lo recomiendo. Después, dirígete hacia lo que queda del castillo Tsurumaru (Google Maps); la única parte realmente interesante es la antigua puerta, dada la reciente restauración (Google Maps). Tras esta breve visita, te recomiendo subir a la plataforma de observación del parque Shiroyama (Google Maps), que ofrece unas vistas fantásticas de la ciudad con el volcán Sakurajima al fondo. Por último, no los visité, pero los jardines Sengan-en (Google Maps) suelen recomendarse. La entrada es relativamente cara en comparación con muchos otros jardines tradicionales, pero, según numerosas reseñas, valen muchísimo la pena.

Plataforma de observación del parque Shiroyama.
Sakurajima
Sakurajima es uno de los volcanes más activos de Japón y el símbolo de Kagoshima. El volcán emite humo constantemente y a menudo se producen pequeñas erupciones varias veces al día. El ferry (Google Maps) hacia la isla de la bahía donde se encuentra el volcán sale con mucha frecuencia, literalmente las 24 horas del día, y cuesta solo 200 yenes. Una vez en la isla, desde el puerto (Google Maps), te recomiendo caminar hasta el centro de visitantes (Google Maps) , donde puedes ver un video y también hay una pequeña exposición, una especie de pequeño museo que explica la historia de la isla y su formación. Cuando termines la visita, baja hasta la zona de los baños de pies (Google Maps). En este punto, si tienes más suerte que yo, puedes tomar el autobús (sale cada media hora y el pase de un día debería costar 500 yenes) hasta el mirador de acceso público más cercano al cráter (Google Maps). Por desgracia, durante mi visita la cima del volcán estaba completamente cubierta de nubes, así que decidí no subir porque no habría tenido vistas. Como referencia, también puedes subir a pie siguiendo la ruta descrita en esta página (All Trails). Solo para pasar el rato antes de volver a Kagoshima, terminé haciendo el corto sendero costero (Google Maps) hasta el observatorio Karasujima (Google Maps), nada especial.

Baños de pies.
Monte Kaimondake
Por su forma casi perfectamente cónica, que recuerda a la del monte Fuji, al monte Kaimondake se lo suele llamar el «Fuji de Kagoshima». Es una excursión muy bonita con alguna pequeña trepada cerca de la cima. El sendero está bien mantenido y es relativamente concurrido incluso entre semana; parece ser una ruta muy popular entre los locales. Desde la cima se obtienen unas vistas fantásticas del lago Ikeda y la bahía de Kagoshima. Puedes encontrar la descripción del sendero en esta página (All Trails).
Si, como yo, te mueves en transporte público y te encanta viajar en tren, es posible tomar el tren de las 10:00 desde Kagoshima, bajar en la estación de Kaimon (Google Maps), subir a la cima y luego regresar a la ciudad en el tren de las 16:37, pero hay que mantener un buen ritmo. Yo no tuve problemas, pero si quieres ir con más calma, al parecer puedes tomar un autobús hacia o desde Ibusuki, donde las conexiones de tren con Kagoshima son más frecuentes.
Dicho esto, también puedes parar en Ibusuki y visitar los famosos «baños de arena» de Sunamushi Onsen (Google Maps), donde, en lugar de sumergirte en agua caliente, te «entierran» en arena calentada por la actividad volcánica. No fui, pero, a juzgar por la cantidad de turistas que vi subir y bajar del tren, parece ser realmente popular.

Monte Kaimondake.
Yakushima
Yakushima es la isla más lluviosa de Japón. Estas lluvias constantes favorecen una vegetación exuberante y bosques de cedros milenarios que parecen sacados de una película de Miyazaki. No es casualidad que La princesa Mononoke se inspirara precisamente en estos paisajes.
La isla y su parque nacional parecen un lugar extraordinario, que me siento cómodo recomendando por lo que investigué y por las experiencias compartidas por otros viajeros. Por desgracia, no puedo hablar por experiencia propia, ya que el pronóstico del tiempo era pésimo durante varios días y no quería quedarme esperando demasiado a que mejorara. Así que, con cierta pena, me fui de Kagoshima sin visitar Yakushima.
Dicho esto, hay tres opciones para llegar a la isla: dos ferries y un barco de alta velocidad. En la página oficial de Green Guesthouse encontrarás una tabla resumen muy útil con todos los horarios y precios. En esta página puedes encontrar algunas ideas interesantes para organizar un itinerario.
Parque nacional Kirishima-Kinkōwan
Por último, si te interesan otras rutas de senderismo tomando Kagoshima como base, el parque nacional Kirishima-Kinkōwan, al norte de la ciudad, no queda muy lejos. Sin embargo, al menos durante mi visita, el transporte público era tan deficiente que renuncié a visitarlo. Si estás dispuesto a alquilar un auto, creo que podría ser un destino interesante. Yo había encontrado esta ruta, pero en esta página puedes encontrar muchas otras ideas interesantes.
Puerta del castillo Tsurumaru.
¿Dónde alojarse en Kagoshima?
Me alojé en Green Guesthouse. No es nada excepcional, pero tiene una ubicación excelente, a pocos pasos tanto de Kosokusen Terminal como del puerto desde donde salen los ferries a Sakurajima y Yakushima. En general, lo recomiendo.
¿Cómo llegar a Kagoshima?
Kagoshima tiene conexiones directas de autobús hacia y desde Kumamoto y Fukuoka. Puedes reservar en línea a través de páginas como global.atbus-de y Willer. La principal terminal de autobuses es Kagoshima Chūō (Google Maps), pero muchos autobuses también paran en Kosokusen Terminal (Google Maps), que queda a pocos pasos de Green Guesthouse. La principal estación de tren, donde también puedes tomar el shinkansen si quieres, es la estación de Kagoshima-Chūō (Google Maps). Por último, dado lo al sur que está Kagoshima, sin duda vale la pena considerar un vuelo nacional, especialmente si tienes pensado salir de la isla de Kyushu. Si reservas con antelación, los vuelos pueden tener precios muy competitivos. En la sección «Cómo moverse por Japón» encontrarás mucha más información útil.

Nagasaki.
Shikoku es la más pequeña de las cuatro islas principales de Japón y una de las menos visitadas por turistas internacionales. Es conocida sobre todo por la peregrinación de los 88 templos, un recorrido espiritual que atraviesa toda la isla y atrae tanto a peregrinos como a viajeros que buscan experiencias más contemplativas.
Lejos del ritmo frenético de las grandes ciudades, Shikoku ofrece hermosos paisajes naturales, pueblos tradicionales y aguas termales. Su costa escarpada, los puentes colgantes que la conectan con Honshū y la cálida hospitalidad local la convierten en un destino ideal para quienes quieren explorar una faceta más íntima y auténtica de Japón.
Literalmente, nunca puse un pie en Shikoku, así que no tengo mucha información al respecto. Sin embargo, como he mencionado, puedes tomar el ferry desde Saganoseki si estás en Kyūshū o usar alguno de los distintos puentes que la conectan con Honshū. En definitiva, no es tan difícil incluir Shikoku en tu itinerario. En esta página puedes encontrar algunas ideas sobre qué hacer y qué ver.
Honshū es la isla más grande y poblada del archipiélago japonés, además del corazón cultural, económico y político del país. Aquí se encuentran las principales ciudades de Japón (Tokio, Kioto, Osaka e Hiroshima), junto con algunos de los destinos más emblemáticos y representativos del país, como el monte Fuji. Es precisamente aquí, a lo largo de la ruta de Tokio a Hiroshima, donde se concentra la mayor parte del turismo internacional.

Iwakuni.
Hiroshima
Situada en la región de Chūgoku, en la isla de Honshū, Hiroshima es una ciudad de profunda importancia histórica y simbólica. Tristemente famosa por haber sido el objetivo de la primera bomba atómica el 6 de agosto de 1945, hoy Hiroshima es una ciudad moderna y animada que combina memoria y esperanza.
Qué hacer y qué ver en Hiroshima
Hiroshima tiene un centro agradable cuya principal arteria es la calle Hondori (Google Maps), una larga galería peatonal cubierta llena de tiendas y restaurantes. Es la típica calle comercial que se encuentra en muchas ciudades japonesas: agradable para pasear, pero nada especialmente singular.

Parque de la Paz de Hiroshima.
Parque de la Paz de Hiroshima
Recomiendo empezar la visita por el Museo Conmemorativo de la Paz de Hiroshima (Google Maps). En temporada alta ya había fila para entrar a las 9:00 y el interior estaba realmente lleno, así que creo que vale la pena ir lo más temprano posible. El museo recorre la historia de Hiroshima y la llegada de la bomba atómica. Sin embargo, se centra principalmente en los acontecimientos del 6 de agosto: el lanzamiento de la bomba y sus consecuencias en términos de sufrimiento humano. La entrada cuesta 200 yenes. Yo no la alquilé, pero también hay una audioguía disponible por 400 yenes.
Después, pasea por el Parque Conmemorativo de la Paz (Google Maps), que fue el centro político y comercial de la ciudad y que, precisamente por ese motivo, fue elegido como objetivo. Por último, visita la famosa Cúpula de la Bomba Atómica (Google Maps). Originalmente era el edificio de Promoción Industrial de la Prefectura de Hiroshima y fue uno de los pocos que quedaron en pie tras la explosión del 6 de agosto de 1945. Hoy se conserva en el mismo estado en que quedó entonces, como monumento conmemorativo y advertencia universal contra la guerra nuclear.

Castillo de Hiroshima.
Castillo de Hiroshima
El castillo de Hiroshima (Google Maps), también conocido como el Castillo de la Carpa, fue construido en 1589 por el poderoso señor feudal Mōri Terumoto y fue durante siglos un importante centro de poder en el oeste de Japón. Aunque se salvó de las demoliciones del período Meiji, quedó completamente destruido, junto con el resto de la ciudad, por la bomba atómica de 1945. Por lo tanto, lo que puedes ver hoy es una reconstrucción. La entrada cuesta 370 yenes e incluye una audioguía gratuita (recomiendo llevar auriculares). La exposición del interior, dedicada a la historia del castillo y de la ciudad, no es especialmente memorable, pero la vista panorámica desde el último piso vale la pena. Los domingos por la tarde, a las 13:00 y a las 15:00, debería haber un espectáculo de samuráis completamente gratuito.

Jardín Shukkeien
El jardín Shukkeien (Google Maps) es un elegante jardín japonés que data de 1620, creado poco después de la construcción del castillo de Hiroshima. Colinas, valles y bosques en miniatura recrean paisajes naturales a menor escala, con senderos que rodean un estanque central. Es un lugar tranquilo y muy bien cuidado, perfecto para hacer una pausa relajante mientras recorres la ciudad después de visitar el museo de la bomba atómica. La entrada cuesta solo 260 yenes y sin duda vale la pena.

Jardines Shukkeien.
Museo Mazda
El Museo Mazda se encuentra dentro de la planta principal de la empresa en Hiroshima (Google Maps). La visita, gratuita y también disponible en inglés, recorre la historia del fabricante de automóviles a través de modelos de distintas épocas y de una parte de la línea de producción. Es necesario reservar con antelación porque tiene mucha demanda. No lo visité personalmente, así que no puedo hablar por experiencia propia, pero parece una experiencia interesante para los aficionados a los autos.

Puerta torii.
Isla de Itsukushima
Itsukushima es una pequeña isla situada aproximadamente a media hora al sur de Hiroshima. Es conocida sobre todo por su gigantesca puerta torii, que con la marea alta parece flotar sobre el agua. Es una excursión de un día muy popular entre quienes visitan Hiroshima. Eso sí, no esperes un ambiente tranquilo: la isla casi siempre está llena de gente, pero sigue siendo un destino que recomiendo.
Para llegar a Itsukushima desde Hiroshima tienes dos opciones: puedes tomar el tren hasta la estación de Miyajimaguchi (Google Maps) o la línea 2 del tranvía hasta la última parada, Hiroden-Miyajimaguchi (Google Maps). El tren es algo más rápido, pero cuesta literalmente el doble, así que tú decides. Una vez allí, los ferries hacia la isla salen continuamente. Si tienes un JR Pass, este ferry está incluido; de lo contrario, cuesta 200 yenes por trayecto, que puedes pagar directamente con tu tarjeta IC sin hacer fila para comprar un boleto.
Una vez en la isla, te recomiendo dirigirte al santuario Hokoku-jinja (Google Maps). Puedes ahorrarte perfectamente la entrada al interior y, sinceramente, lo mismo se aplica al más famoso Itsukushima Jinja (Google Maps). La entrada cuesta solo 300 yenes, pero, además de tener que hacer fila, hay realmente muy poco que ver. En mi opinión, la mayoría entra solo para hacerse una foto con la puerta torii al fondo. El museo cuesta otros 200 yenes, que yo no pagué, así que no sé qué hay dentro. Tú decides.

Parque Omoto.
Después, te recomiendo caminar hasta el parque Omoto (Google Maps), donde suele haber muchos ciervos y, en la época adecuada, cerezos en flor. Si tienes ganas de hacer un poco de esfuerzo, desde aquí sale un sendero, también marcado en Google Maps, que sube al monte Komagabayashi (Google Maps), desde donde hay excelentes vistas de la bahía. Luego puedes continuar hacia el monte Misen (Google Maps), que ofrece una vista similar, pero está mucho más concurrido porque la estación del teleférico queda cerca. Desde aquí, recomiendo bajar por el sendero principal (All Trails), que es el menos empinado y el mejor mantenido, haciendo una parada en el templo Daisho-in (Google Maps). Si por cualquier motivo no tienes ganas de subir caminando, como he mencionado, hay un teleférico que sale de este punto (Google Maps) y llega a la estación de Shishiiwa (Google Maps). También puedes subir en teleférico y bajar caminando, como parece hacer mucha gente. Yo recomiendo la ruta circular a pie, pero no cambia mucho. Tú decides.

Vista desde la cima.
Iwakuni
Iwakuni es una pequeña ciudad aproximadamente a una hora al sur de Hiroshima (y a media hora de Itsukushima), conocida sobre todo por su emblemático puente Kintai-kyo, una estructura de madera con cinco arcos considerada una obra maestra de la ingeniería tradicional japonesa y construida íntegramente sin clavos metálicos. Desde Hiroshima hay conexiones frecuentes con la estación de Iwakuni (Google Maps). Una vez en la estación, toma el autobús hasta esta parada (Google Maps). Desde aquí puedes elegir cruzar a pie el famoso puente (Google Maps); cobran 300 yenes por hacerlo. Sinceramente, yo ni siquiera lo sabía y fui directamente al puente situado más al norte porque simplemente quería ver Kintai-kyo desde otro ángulo. Después exploré el parque que rodea el santuario Kikko (Google Maps) y tomé el sendero marcado en Organic Maps que lleva al castillo de Iwakuni (Google Maps). Desde luego, no es el castillo más impresionante de Japón, pero aun así la visita me resultó agradable. La entrada cuesta 270 yenes y dentro hay una especie de pequeño museo con katanas, distintas armas y la historia del castillo.

Vista desde el castillo.
Dicho esto, si tienes un presupuesto ajustado, puedes simplemente subir caminando y pasear por los alrededores del castillo; entrar no es en absoluto necesario. Si, en cambio, el dinero no es un problema, no tienes ganas de caminar o simplemente quieres subir al castillo en teleférico (Google Maps) en lugar de por el sendero mencionado antes, sin duda conviene comprar el boleto combinado en la entrada del puente (Google Maps). Cuesta 970 yenes y permite cruzar el puente Kintai-kyo, tomar el teleférico y entrar al castillo. Por último, durante la floración de los cerezos, que por aquí suele ser a principios de abril, la avenida de cerezos y faroles del parque Ukai (Google Maps) junto al río es realmente muy pintoresca. Como referencia, si sales temprano por la mañana, puedes visitar perfectamente tanto la isla como Iwakuni en el mismo día.

Puente Kintai-kyo.
¿Dónde alojarse en Hiroshima?
Pasé un par de noches en Guesthouse Akicafe Inn, un alojamiento realmente bonito, con personal amable y una ubicación prácticamente perfecta a pocos pasos de la estación. Uno de los mejores hostels en los que me alojé durante mi viaje a Japón. También tienen habitaciones privadas. Además, pasé un par de noches en Hiroshima Guesthouse HARU. El alojamiento no está tan bien cuidado y la ubicación es algo menos cómoda, pero sigue siendo un buen hostel con una excelente relación calidad-precio.
¿Cómo llegar a Hiroshima?
Hiroshima tiene conexiones directas de autobús hacia y desde Fukuoka, al oeste, y Osaka, al este. Puedes reservar en línea a través de páginas como Willer. La principal terminal de autobuses es Bus Station Hiroshima Station North Gate (Google Maps), pero muchos autobuses también paran en Hiroshima Bus Center (Google Maps). La principal estación de tren, donde también puedes tomar el shinkansen si quieres, es la estación de Hiroshima (Google Maps). Por último, según tu itinerario, puedes considerar los vuelos hacia y desde Hiroshima. Si reservas con antelación, los precios pueden ser muy competitivos y ahorrarte bastante tiempo. En la sección «Cómo moverse por Japón» encontrarás mucha más información útil.

Cúpula de la Bomba Atómica.
Onomichi es una pequeña ciudad a medio camino entre Hiroshima e Himeji, perfecta para quienes quieren dividir el trayecto y salirse un poco del itinerario turístico clásico.
Qué hacer y qué ver en Onomichi
La principal atracción de Onomichi es, sin duda, el llamado «Paseo de los Templos», que conecta nada menos que 25 templos en menos de 3 km. Es una forma muy agradable de pasar medio día. La ruta está bien señalizada, empieza en este punto (Google Maps) y también pasa por el famoso «Callejón de los Gatos» (Google Maps). También recomiendo incluir el «Sendero de la Literatura», que lleva al mirador de la cima del monte Senkoji (Google Maps). Si quieres, también puedes tomar el teleférico (Google Maps).

Paseo de los Templos.
Básicamente, puedes combinarlo todo siguiendo el recorrido GPS que encontrarás en esta página, que también incluye el templo Saikoku (Google Maps), oficialmente fuera del «Paseo de los Templos» y, por lo tanto, mucho menos concurrido, pero bonito y con excelentes vistas. Por si no has tenido suficiente con caminar y visitar templos, también fui al templo Jodoji Okunoin Manpuku (Google Maps), que tiene una bonita plataforma de observación detrás (Google Maps).

Paseo de los Templos.
¿Dónde alojarse en Onomichi?
Pasé un par de noches en Onomichi Guest House, nada especialmente bueno ni malo. Si buscas una opción económica, no está nada mal.
¿Cómo llegar a Onomichi?
Tanto si llegas desde Hiroshima, al sur, como desde Himeji/Osaka, al norte, te recomiendo tomar el tren de la línea San-yo hasta la estación de Onomichi (Google Maps). Si tienes prisa y no te importa gastar mucho más, puedes tomar el Shinkansen hasta Fukuyama, desde donde tendrás que continuar igualmente por la línea San-yo. En la sección «Cómo moverse por Japón» encontrarás mucha más información útil.

Onomichi.
Okayama, Naoshima y Teshima
Desde Onomichi seguí directamente hasta Himeji, pero por el camino hay algunos destinos interesantes que creo que merecen una mención. En primer lugar, el castillo de Okayama (Google Maps), apodado el Castillo Negro por el color oscuro de sus paredes exteriores, y el cercano jardín Kōraku-en (Google Maps), considerado uno de los más bonitos de Japón.
Okayama también es una excelente base para explorar las islas de Naoshima y Teshima, especialmente populares entre los aficionados al arte contemporáneo. Puedes encontrar información en los enlaces.

Templo Saikoku.
Himeji es una ciudad famosa por su magnífico castillo, considerado el más bonito de Japón. También conocido como el «Castillo de la Garza Blanca», el castillo de Himeji, que data de 1609, es uno de los pocos ejemplos de arquitectura feudal japonesa que ha sobrevivido intacto a guerras, terremotos y bombardeos. Hoy es uno de los símbolos más emblemáticos de Japón y Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.

Castillo de Himeji.
Qué hacer y qué ver en Himeji
Castillo de Himeji
El castillo de Himeji (Google Maps) es, sin duda, la principal atracción de la ciudad. Tuve el placer de visitarlo durante la floración de los cerezos y, pese a las multitudes, fue sin duda uno de los momentos más destacados de mi viaje a Japón. Sobre todo en temporada alta, recomiendo entrar lo más temprano posible para evitar largas filas. Abren a las 9:00 y, cuando salí a las 10:30, ya había una fila larguísima. La entrada cuesta 1.000 yenes. Por desgracia, la torre principal está prácticamente vacía; la visita consiste sobre todo en subir tramo tras tramo de escaleras. Sinceramente, si tu presupuesto es muy ajustado, puedes ahorrarte la entrada al castillo en sí. Dicho esto, si decides entrar, te recomiendo pagar los 50 yenes adicionales para visitar los jardines interiores. Si no, puedes simplemente disfrutar del castillo desde el parque exterior.

Los cercanos jardines Koko-en (Google Maps) también son bastante bonitos, pero, una vez más, prepárate para encontrarlos bastante concurridos. Por último, desde este punto (Google Maps) hay una bonita vista del castillo, que puedes ver en la foto de abajo, y si buscas un lugar tranquilo con una hermosa vista no solo del castillo, sino de toda la ciudad, te recomiendo subir al parque Otokoyama Haisui’ike (Google Maps).

Templo Shoshazan Engyoji
Situado en el monte Shosha, al noroeste de Himeji, el complejo de templos Shoshazan Engyoji es un antiguo lugar de culto budista fundado en el siglo X. Enclavado en un bosque de gran encanto, conserva edificios de madera de gran valor histórico y espiritual. Su ambiente y su atractivo arquitectónico han servido de escenario para numerosas películas, entre ellas El último samurái.
Para llegar, toma cualquier autobús que vaya a Shosha Bus Stop (Google Maps). Después, recomiendo subir caminando; se tarda unos 20 minutos. El sendero empieza en este punto (Google Maps), es fácil de seguir y también está marcado en Google Maps. Por supuesto, como suele ocurrir en Japón, también hay un teleférico. La estación está aquí (Google Maps) y el boleto de ida y vuelta debería costar 900 yenes. El sendero desemboca directamente donde está la estación superior del teleférico (Google Maps). Tanto si subes caminando como en teleférico, desde aquí hay que caminar otros veinte minutos aproximadamente para llegar al complejo propiamente dicho. Como alternativa, también hay autobuses de pago que conectan la estación superior con la zona de los templos. Una vez más, recomiendo caminar, sobre todo porque este tramo es mucho menos empinado. Justo después de la estación superior es donde hay que pagar los 500 yenes de entrada. Los dos edificios que no deberías perderte son Engyoji – Maniden (Google Maps) y Engyoji Three Halls (Google Maps), pero hay muchos otros santuarios, templos y más. Recomiendo explorar toda la zona, que me pareció muy bonita y, al menos durante mi visita, nada concurrida.

Engyoji Three Halls.
¿Dónde alojarse en Himeji?
Me alojé en Himeji 588 Guest House, con una ubicación excelente a medio camino entre la estación de tren y el castillo. Son muy estrictos con los horarios de entrada y el almacenamiento de equipaje, pero, por lo demás, no está nada mal.
¿Cómo llegar a Himeji?
La estación de Himeji (Google Maps) tiene conexiones muy frecuentes tanto hacia Onomichi/Hiroshima, al sur, como hacia Kōbe/Osaka, al norte. En la sección «Cómo moverse por Japón» encontrarás mucha más información útil.

Himeji Gokoku.
Situada entre las montañas y el mar y famosa por su apreciada carne de res, Kōbe es un antiguo puerto comercial que combina influencias occidentales y tradición japonesa en un refinado paisaje urbano.
Qué hacer y qué ver en Kobe
Para los turistas nacionales, una de las principales atracciones de Kōbe es el barrio de Kitano (Google Maps), donde vivieron diplomáticos y comerciantes europeos. Aquí encontrarás numerosas casas de estilo occidental, muchas de las cuales albergan hoy pequeños museos y cafés. La más famosa es Moegi House (Google Maps); yo ni siquiera entré, así que no sé si vale la pena o no. Para quienes vienen de Europa, sin embargo, la visita puede no resultar especialmente interesante. Aun así, es un paseo agradable, ideal si tienes algo de tiempo libre o quieres hacer una parada de medio día de camino a otro destino. El barrio chino de Kōbe (Google Maps) también merece una visita. En mi opinión, es el más encantador de los que vi en Japón, animado y lleno de puestos y restaurantes. Por último, probar la famosa carne de Kōbe es casi obligatorio.

Barrio de Kitano.
Monte Rokko
Solo pasé medio día en Kobe, en una visita desde Osaka, y no quería quedarme hasta tarde, así que me fui a última hora de la mañana. Pero si decides quedarte más tiempo o quizá pasar aquí la noche, puedes subir al observatorio Tenran (Google Maps). La vista se considera una de las más bonitas de Japón y suele describirse como una de las «tres grandes vistas nocturnas» del país (Nihon Sandai Yakei), junto con las de Hakodate y Nagasaki. Puedes tomar el teleférico desde este punto (Google Maps), conectado con la ciudad por autobús.
¿Cómo llegar a Kobe?
Kobe tiene conexiones de tren muy frecuentes, tanto hacia el norte como hacia el sur, con todos los principales destinos turísticos de los alrededores. En la sección «Cómo moverse por Japón» encontrarás mucha más información útil.

Barrio chino.
Osaka es la segunda área metropolitana más grande de Japón después de Tokio y ha sido durante siglos el corazón económico de la región de Kansai. Conocida antiguamente como Naniwa, fue la primera capital de Japón antes del período Nara, cuando la sede imperial cambiaba con cada nuevo gobernante. Hoy, Osaka es una metrópolis moderna y animada, famosa por su espíritu comercial y su imponente castillo.

Castillo de Osaka.
Qué hacer y qué ver en Osaka
Castillo de Osaka
El castillo de Osaka (Google Maps) y su gran parque (Google Maps) están, sin duda, entre los lugares más emblemáticos de la ciudad. Sinceramente, yo ni siquiera entré al castillo. Visité Osaka en plena floración de los cerezos y había una fila absurda para entrar. Por lo que leí, al igual que en otros castillos de Japón, el interior no es especialmente interesante, así que me ahorré la espera interminable y los 1.200 yenes de la entrada. Sin embargo, no puedo hablar por experiencia propia. Si decides entrar, al parecer comprar la entrada en línea debería ahorrarte algo de tiempo en temporada alta. Lo que sí hice fue entrar al jardín Nishinomaru (Google Maps). Más que un jardín, es un parque lleno de cerezos que, en mi opinión, ofrece las mejores vistas del castillo. La entrada cuesta 200 yenes y durante la floración de los cerezos también hay iluminaciones especiales.
Por último, no lo visité, pero cerca del castillo también está el Museo de Historia de Osaka (Google Maps), que podría ser una visita interesante.

Castillo de Osaka desde el jardín Nishinomaru.
Namba y Dotonbori
Namba (Google Maps) es un barrio famoso por las compras y el entretenimiento, y una de las zonas más populares de Osaka. Dotonbori (Google Maps) es la zona más animada junto al canal, famosa por sus bares, letreros luminosos y restaurantes. Recomiendo pasear por allí de noche y pasar también por el templo Hozen-ji (Google Maps), situado en pleno corazón del barrio. Aquí también se encuentra el mercado Kuromon Ichiba (Google Maps).
Shinsekai
Si buscas un barrio menos turístico, pero igualmente fascinante, para pasear de noche, te recomiendo acercarte a Shinsekai (Google Maps), muy colorido y animado. Combina rasgos modernos, con letreros luminosos y llamativos, con elementos tradicionales. Yo no lo hice, pero si quieres puedes subir a la torre Tsutenkaku (Google Maps), donde hay una plataforma de observación que debería ofrecer excelentes vistas de la ciudad.

Torre Tsutenkaku.
Sumiyoshi Taisha
Sumiyoshi Taisha (Google Maps) es un hermoso santuario rodeado de vegetación que casi te hace olvidar que estás en Osaka. Aquí encontrarás el famoso puente rojo, donde puedes hacer una bonita foto con su reflejo en el agua.
Parque Minoh
El parque Minoh (Google Maps), en las afueras de Osaka, es uno de los mejores lugares de la región de Kansai para ver el follaje otoñal. Como visité Osaka en primavera, no fui, pero en otoño creo que podría ser un destino interesante. Hay algunos templos, como Ryuan-ji (Google Maps), una cascada (Google Maps) y una serie de senderos.
Por último, otros dos destinos que creo que merecen una mención son Universal Studios Japan (Google Maps) y el acuario Kaiyukan (Google Maps).

Sumiyoshi Taisha.
¿Dónde alojarse en Osaka?
Me alojé en IMANO OSAKA SHINSAIBASHI HOSTEL, un buen hostel con una buena ubicación, aunque debo decir que los dormitorios eran algo estrechos. En general, no está mal.
¿Cómo llegar a Osaka?
Osaka tiene conexiones de tren muy frecuentes, tanto hacia el norte como hacia el sur, con todos los principales destinos turísticos de los alrededores. Además, la ciudad cuenta con el Aeropuerto Internacional de Kansai (Google Maps). En la sección «Cómo moverse por Japón» encontrarás mucha más información útil.

Dotonbori.
Situada en el corazón de la región de Kansai, Kioto fue la capital de Japón y la residencia imperial durante más de un milenio, de 794 a 1868. Pese a los conflictos e incendios que la pusieron a prueba repetidamente a lo largo de los siglos, la ciudad logró conservar un patrimonio histórico único e incluso se libró de los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial.
Hoy, Kioto es una gran ciudad moderna que conserva con orgullo su pasado: templos, santuarios y jardines tradicionales la convierten en uno de los lugares más fascinantes y representativos de la cultura japonesa.

Santuario Yasaka.
Qué hacer y qué ver en Kioto
Hay una cantidad impresionante de cosas que ver en Kioto, tanta que es fácil sentirse abrumado. Incluso después de pasar casi una semana, me fui sin visitar varios templos que mucha gente considera imprescindibles. Esto se aplica a cualquier lugar, pero especialmente a Kioto: intentar verlo «todo» es imposible. Es mejor aceptarlo y disfrutar de lo que puedas hacer sin estresarte.
Además, aunque la ciudad es encantadora, quizá porque era la época de los cerezos en flor, a menudo la encontré extremadamente concurrida, a veces más de lo que me resultaba tolerable. Por imprescindible que sea Kioto en cualquier viaje a Japón, creo que tiene sentido no obsesionarse con visitar cada templo y considerar dedicar parte del tiempo a destinos menos visitados.
Los templos propiamente dichos
En la ciudad hay más de 1.600 templos. En línea con lo que acabo de decir, visitarlos todos es completamente irrealista, al igual que mencionarlos uno por uno. Por eso intentaré recomendar aquellos que, por uno u otro motivo, son los más populares: daré mi opinión sobre los que visité y sugeriré un posible itinerario. Dicho esto, como he mencionado, la lista no pretende ser completa. Sé que algunas personas pueden no estar de acuerdo conmigo, pero creo que lo que sigue es un buen punto de partida para pasar unos días en Kioto.

Sendero del Filósofo.
Recomiendo empezar por Ginkaku-ji (Google Maps), un templo zen del siglo XV famoso por su estética sencilla y sus elegantes jardines de arena y musgo. La entrada cuesta 1.000 yenes. Si tienes un presupuesto ajustado, sin duda hay templos más impresionantes que visitar. Dicho esto, el templo se combina bien con el cercano Sendero del Filósofo, o Tetsugaku no Michi (Google Maps), que es completamente gratuito y empieza a pocos pasos del templo. Especialmente pintoresco durante la floración de los cerezos, ya que todo el recorrido está bordeado de ellos, sin duda es un paseo agradable en cualquier época del año. También cerca del templo hay un sendero que lleva a la cima del monte Daimonjiyama (All Trails). Yo no lo hice, pero parece una excursión bastante popular y no demasiado exigente que ofrece excelentes vistas de la ciudad.
Volviendo al Sendero del Filósofo, el recorrido es bastante evidente y básicamente sigue el canal, pero recomiendo hacer un pequeño desvío hasta el templo Hōnenin (Google Maps), de entrada gratuita. Desde aquí, continúa hacia el extremo sur del recorrido (Google Maps). No muy lejos está el templo Eikandō Zenrinji (Google Maps), que, al menos por su tamaño, quizá sea uno de los más grandes que visité y te da la sensación de que realmente hay algo que ver, a diferencia de muchos otros. Además, el jardín está lleno de arces, cuyo follaje otoñal resulta especialmente impresionante. La entrada cuesta 1.000 yenes. No muy lejos hay otro templo más, Nanzen-ji (Google Maps). Me lo salté porque ya había visto suficientes templos ese día, así que no opinaré. La entrada cuesta 600 yenes. Lo que sí visité fue la cercana Keage Incline (Google Maps), una antigua vía férrea bordeada de cerezos que la hacen especialmente pintoresca durante la floración.

Templo Ginkaku-ji.
Siguiendo hacia el sur se llega al barrio de Higashiyama (Google Maps), uno de los barrios históricos mejor conservados de la ciudad. No lo visité, pero puedes empezar por el templo Chionin (Google Maps), famoso por su imponente puerta de madera y su colosal campana de bronce de 70 toneladas. Durante la ceremonia anual de Año Nuevo (Joya no Kane), la campana suena 108 veces para ahuyentar los deseos terrenales de cara al nuevo año. No muy lejos está el templo Kodaiji (Google Maps). Tampoco lo visité, así que no puedo opinar, pero es conocido por sus jardines meticulosamente cuidados (especialmente bonitos en otoño gracias a los numerosos arces), sus objetos lacados decorados con polvo de oro y su pintoresco bosque de bambú.

Montículo Shōgunzuka.
Desde allí puedes continuar hacia el parque Maruyama (Google Maps), que se une directamente con el santuario Yasaka (Google Maps), ambos de entrada gratuita. La zona alberga numerosos puestos de comida callejera y resulta especialmente agradable durante la floración de los cerezos, cuando todo el parque se llena de árboles en flor. Si tienes ganas de caminar, desde el parque puedes subir hacia el montículo Shōgunzuka (Google Maps), un antiguo túmulo funerario en lo alto de la montaña, junto a un templo que ofrece dos hermosas plataformas de observación con vistas de 360° de la ciudad y sus alrededores. En teoría, el acceso es de pago, pero cuando estuve allí la taquilla estaba cerrada y la puerta abierta, con mucha gente ya dentro. El sendero empieza en este punto (Google Maps) y, en cualquier caso, está marcado en Organic Maps. No muy lejos también está la emblemática pagoda (Google Maps), que sirve de fondo para la famosa foto que seguro has visto más de una vez. Debería tomarse desde este punto (Google Maps). Recomiendo encarecidamente venir al amanecer si quieres una foto «limpia», sin multitudes.

La foto emblemática.
El templo Kiyomizu Dera (Google Maps) es uno de los templos más famosos de la ciudad y de Japón. Es conocido sobre todo por su plataforma de madera que sobresale de la sala principal y ofrece una hermosa vista de los numerosos cerezos y arces situados debajo, que estallan en un mar de colores en primavera y otoño, y de la ciudad de Kioto a lo lejos. Recomiendo venir a última hora de la tarde y quedarse hasta el cierre para ver el atardecer. Habrá un millón de personas más, pero creo que vale la pena. La entrada cuesta 600 yenes.

Templo Kiyomizu Dera.
Para terminar esta sección dedicada al barrio de Higashiyama, no lo visité, pero puedes considerar una visita al templo Kenninji (Google Maps). Fundado en 1202, es el templo zen más antiguo de Kioto, conocido sobre todo por los «dos dragones», un enorme mural de tinta sobre papel que cubre todo el techo. Aunque parece antiguo, fue pintado en 2002 para conmemorar el 800.º aniversario del templo. Por último, en el extremo sur de Higashiyama están Tōfuku-ji (Google Maps) y Komyo-in (Google Maps), ambos especialmente recomendables en otoño.
Los templos mencionados hasta ahora están todos relativamente cerca entre sí o, al menos, no demasiado lejos del centro, pero, por supuesto, hay muchas otras opciones. Yo visité To-ji (Google Maps), que durante la floración de los cerezos abre por la noche y se ilumina por completo, creando un espectáculo único. Por supuesto, no esperes estar solo. Para la ocasión, la entrada cuesta 1.000 yenes.

Templo To-ji.
El templo Bishamondō (Google Maps) es especialmente bonito en otoño gracias al follaje de los arces. La entrada cuesta 500 yenes y da acceso a algunas salas con objetos relacionados con la historia del monasterio; sinceramente, no creo que valga la pena. Los jardines, en cambio, se pueden visitar completamente gratis, incluida la famosa escalinata que se llena de hojas en otoño.
En Daigo-ji (Google Maps) encontrarás la pagoda de cinco pisos más antigua de Kioto (Google Maps). La entrada cuesta nada menos que 1.500 yenes y da acceso a tres zonas separadas: la zona de la pagoda, los jardines y el templo. Todo es bonito, pero un poco caro para mi gusto.

Pagoda Daigo-ji.
Kinkakuji (Pabellón Dorado) (Google Maps) es un templo zen del norte de Kioto completamente recubierto de pan de oro. Sin duda, uno de los más famosos, emblemáticos y concurridos de Japón. Decidí no visitarlo y preferí hacer otra cosa, pero si vas temprano por la mañana, probablemente la situación no sea tan mala. Cerca también puedes visitar Hojo Teien (Google Maps), famoso por su «jardín de rocas», y Ninna-ji (Google Maps). Si visitas la ciudad en otoño, también puedes incluir el no muy lejano Kitano Tenmangu Momiji-en (Google Maps), con su emblemático puente rojo rodeado de arces.
Para terminar esta sección dedicada a los templos de la ciudad, si buscas una experiencia diferente, Saihōji (Kokedera) (Google Maps), también conocido como el Templo del Musgo, es uno de los lugares más exclusivos y espirituales de Kioto. Es famoso por su jardín de cuento, cubierto por más de 120 variedades de musgo. El acceso está muy restringido: es obligatorio reservar y, antes de entrar en los jardines, se invita a los visitantes a participar en un breve ritual budista (como copiar sutras), lo que garantiza una experiencia íntima lejos de las multitudes. Si te interesa, esta es la página oficial donde puedes reservar. La entrada cuesta 4.000 yenes.

Templo Bishamondō.
Santuario Fushimi Inari-Taisha
El santuario Fushimi Inari-taisha (Google Maps) es probablemente mi lugar favorito de la ciudad. Es famoso por sus cientos de puertas torii de color bermellón, que acompañan una red de senderos hasta la cima del monte Inari (Google Maps).
Aquí también recomiendo ir lo más temprano posible, idealmente al amanecer si quieres evitar las multitudes. Hacia las siete de la mañana, cuando yo bajaba, la gente ya subía en masa. En cualquier caso, la mayoría solo recorre el primer tramo (Google Maps) y luego da media vuelta y regresa. Por eso recomiendo encarecidamente continuar hasta la cima: hay muchos rincones preciosos y, sobre todo, mucha menos gente.

Santuario Fushimi Inari-Taisha.
Bosque de bambú de Arashiyama
El emblemático bosque de bambú (Google Maps) puede resultar tanto fascinante como decepcionante; todo depende de la hora a la que lo visites y de tus expectativas. Personalmente, no me pareció tan excepcional: salvo que te guste la fotografía y quieras a toda costa conseguir la foto emblemática, puedes incluso considerar saltártelo por completo.
Dicho esto, especialmente en temporada alta, si quieres disfrutarlo con tranquilidad y sin multitudes, una vez más recomiendo encarecidamente venir al amanecer. En concreto, recomiendo tomar el primer tren hasta esta estación (Google Maps). Queda algo más lejos que esta otra estación (Google Maps), pero el primer tren de la mañana llega unos 20 minutos antes. No es mucho, pero basta para disfrutar de 10–15 minutos de tranquilidad. Yo después volví a la cama, pero si decides visitar la zona de día, puedes combinar la visita con los jardines Sogenchi Teien (Google Maps), un paseo en barco por la garganta (Google Maps), el cercano templo Daikaku-ji (Google Maps), el templo Adashino Nenbutsuji (Google Maps), que tiene un bosque de bambú muy parecido al de Arashiyama y por eso suele recomendarse a quienes quieren evitar las multitudes, y, por último, el templo Otagi Nenbutsuji (Google Maps), famoso por sus más de 1.200 cabezas de piedra.

Bosque de bambú de Arashiyama.
Palacio Imperial
Kioto alberga uno de los dos palacios imperiales de Japón (el otro está en Tokio). Aunque la zona abierta a los visitantes es limitada, aun así creo que vale la pena visitarlo. La entrada es completamente gratuita. El acceso para el público está aquí (Google Maps). También te recomiendo descargar la aplicación oficial, que incluye una audioguía. ¡Lleva auriculares! Si todavía no has tenido suficientes templos, Shokoku-ji (Google Maps) está cerca y, si quieres, también puedes visitar el castillo Nijō-jō (Google Maps). No visité ninguno de los dos, así que no puedo opinar.

Palacio Imperial.
Castillo de Kioto
El castillo en sí (Google Maps) está cerrado al público, pero se permite el acceso al parque y es completamente gratuito. Cuando fui, había muy poca gente más, así que creo que es una excelente opción para quienes quieren escapar de las multitudes del centro de Kioto y disfrutar de algo de paz y tranquilidad. Si decides ir, te recomiendo tomar el tren hasta la estación de Momoyama-Minamiguchi (Google Maps) para poder subir por esta imponente escalinata (Google Maps).

Castillo de Kioto.
Museo del Ferrocarril de Kioto
El Museo del Ferrocarril de Kioto (Google Maps) es uno de los tres grandes museos ferroviarios de Japón, junto con el de Saitama (a las afueras de Tokio) y el de Nagoya. Yo visité este último y preferí hacer otras cosas en Kioto, pero, según tu itinerario e intereses, estoy seguro de que podría ser una visita muy interesante.
¿Dónde alojarse en Kioto?
Sauna & Capsule Hostel Rumor Plaza: muy recomendable. Una experiencia realmente lujosa a un precio moderado, siempre que no te importe dormir en una cápsula. El alojamiento también tiene una zona de bienestar separada, con sauna, masajes y un baño público de estilo japonés: muy bien cuidado, limpio y agradable. El personal es amable y el desayuno bufé es abundante y delicioso. Realmente no hay nada que me impida recomendarlo, pero, por desgracia, es solo para hombres. Ubicación céntrica.
¿Cómo llegar a Kioto?
Kioto tiene conexiones de tren muy frecuentes, tanto hacia el norte como hacia el sur, con todos los principales destinos turísticos de los alrededores. En la sección «Cómo moverse por Japón» encontrarás mucha más información útil.

Kioto.
Nara fue la primera capital permanente de Japón (710–794), con la corte imperial establecida en Heijō-kyō (al parecer, no hay mucho que ver), lo que puso fin a la tradición de trasladar la sede del poder con cada nuevo gobernante. Hoy es famosa por sus templos históricos, grandes parques y emblemáticos ciervos que deambulan libremente, considerados mensajeros divinos.
Qué hacer y qué ver en Nara
Nara es bastante compacta y, al menos en lo que respecta a las principales atracciones, se puede visitar en una excursión de un día sin necesidad de pasar la noche, usando Kioto u Osaka como base. Sin embargo, si tienes tiempo, creo que vale la pena pasar un par de días allí y usar Nara como base para explorar otros destinos de los alrededores.

Parque de Nara.
Centro de Nara
Recomiendo empezar la visita por el jardín Yoshikien (Google Maps). La entrada es completamente gratuita. No lo visité, pero una alternativa es el cercano jardín Isuien (Google Maps), de pago, y bastantes reseñas parecen sugerir que solo vale la pena visitar el gratuito.
Desde los jardines, dirígete hacia Todaiji (Google Maps), uno de los templos más famosos y de mayor importancia histórica de Japón. El templo se construyó en 752 como sede principal de todos los templos budistas provinciales de Japón y llegó a ser tan poderoso que la capital se trasladó fuera de Nara en 784 para reducir la influencia del templo en los asuntos del gobierno. La entrada cuesta 800 yenes. El templo en sí es muy bonito y la estatua de Buda del interior es sin duda impresionante, pero, aparte de eso, no hay muchísimo que ver. Si decides pasar la noche en Nara y quieres evitar las multitudes, recomiendo venir en cuanto abra por la mañana.

Templo Todaiji.
Desde aquí puedes entrar al parque de Nara (Google Maps) propiamente dicho, con sus innumerables ciervos y cerezos en flor (si es la temporada). El pabellón Ukimido (Google Maps), rodeado de cerezos, puede resultar especialmente pintoresco. Otro lugar que puedes visitar es el Foro Internacional (Google Maps). Aunque no es nada excepcional, el jardín de la parte trasera (Google Maps) es un lugar muy tranquilo para pasear y la entrada es gratuita.
Por último, visita el santuario Kasugataisha (Google Maps), situado al final del parque, una bonita manera de terminar la visita a Nara. Hay muchísimos faroles que lo hacen realmente singular y muy bonito. La entrada a la zona «especial» cuesta 500 yenes. Sinceramente, puedes simplemente verlo desde fuera.

Santuario Kasugataisha.
Templos fuera de la ciudad
Justo fuera de la principal zona turística hay al menos otros dos templos que merecen una mención. El primero es Yakushiji (Google Maps). La entrada cuesta 1.000 yenes. Quizá no sea mucho, pero si tienes un presupuesto ajustado, será mejor que gastes el dinero en otra cosa. Dicho esto, el complejo es bonito y está mucho menos concurrido que el centro de Nara.
No muy lejos está el templo Toshodai-ji (Google Maps). No lo visité, así que no puedo opinar, pero puedes ir fácilmente a pie de un templo al otro y combinar ambas visitas. La entrada cuesta 1.000 yenes.
Hōryū-ji (Google Maps) es uno de los templos más antiguos del país y el edificio de madera más antiguo que se conserva en el mundo, construido mediante ensamblajes sin clavos. Tampoco lo visité, pero imagino que podría ser una visita interesante. La entrada cuesta 2.000 yenes.
Lo que sí visité fue el templo Hase-dera (Google Maps), un hermoso complejo al que es fácil llegar gracias a la cercana estación de tren (Google Maps). La entrada cuesta 500 yenes. La visita se puede combinar con el sendero Yamanobe-no-michi, del que hablo más abajo.

Templo Hase-dera.
El templo Murō-ji (Google Maps) está aproximadamente a una hora de Hase-dera. No lo visité por falta de tiempo, pero es conocido por su tranquilo entorno boscoso y sus antiguos edificios de madera. Fundado en el siglo VIII, suele llamarse el «Kōyasan para mujeres» porque históricamente permitía la entrada a las fieles en una época en la que otros lugares sagrados no lo hacían.
Especialmente si tienes un auto de alquiler, puedes considerar Tanzan Jinja (Google Maps) y el templo Tsubosaka Dera (Google Maps), siendo este último el templo donde se encuentra la estatua gigante de Buda rodeada de cerezos. No visité ninguno de los dos, pero un amigo me recomendó ambos.
Por último, está Okuno-in (Google Maps), uno de los cementerios más grandes de Japón, con más de 200.000 tumbas y faroles a lo largo de un sendero de unos 2 km. Por desgracia, tampoco lo visité, pero parece un lugar realmente fascinante.

El sendero Yamanobe-no-michi.
Sendero Yamanobe-no-michi
El sendero Yamanobe-no-michi se considera el camino más antiguo de Japón y hoy es una fascinante ruta por el paisaje rural de la campiña de Nara. Entre templos, cerezos en flor, arrozales y ningún otro turista, fue una de las mejores experiencias de mi viaje a Japón. De estación (Google Maps) a estación (Google Maps), son unos 15 km sin grandes desniveles, por lo que es accesible para muchas personas. Puedes encontrar el recorrido GPS en esta página (All Trails). Tardé algo menos de cinco horas de estación a estación, con muchas pausas y un almuerzo que llevaba preparado, pero hay varios lugares a lo largo de la ruta donde puedes comer algo, como Cafe WaWa Tenri Google Maps), Cafe & Culture Tea House (Google Maps), Yamanobenomichi hana mori (Google Maps), etc. Al final del recorrido hay un monumento conmemorativo (Google Maps) que marca el lugar simbólico de la llegada del budismo a Japón en el siglo VI, un acontecimiento que transformó profundamente la cultura y la religión del país. Hay una hermosa avenida llena de cerezos iluminados por faroles al anochecer, así que puedes organizarte para llegar a última hora de la tarde, o visitar el templo Hase-dera (Google Maps) como hice yo y parar allí al volver.
El sendero Yamanobe-no-michi.
Yoshino
Yoshino, en la prefectura de Nara, es un destino de montaña famoso por sus más de 30.000 cerezos, que en primavera transforman el paisaje en un espectáculo único. Sobra decir que la mejor época para visitar Yoshino, y también la más concurrida, es durante la floración de los cerezos. Fui un fin de semana y había muchísima gente, pero aun así creo que vale la pena. Recomiendo venir por la tarde y quedarse hasta el atardecer, cuando los cerezos del valle, bañados por la luz dorada, crean un paisaje surrealista.

Yoshino.
Desde la estación de Yoshino (Google Maps), recomiendo subir caminando, pero también hay un autobús que, por lo que entiendo, te lleva hasta este punto (Google Maps), además de un teleférico muy corto (Google Maps) que cubre el primer tramo de la subida (al parecer, el más antiguo del país). Ten en cuenta que durante la floración de los cerezos la fila del autobús es interminable. Elijas lo que elijas, recomiendo subir hasta el observatorio Hanayagura (Google Maps). Hay bastante subida, pero incluso a un ritmo muy tranquilo no debería llevarte más de dos horas desde la estación. Por el camino puedes parar en el templo Kinpusen-ji (Google Maps). Si no tienes ganas de subir hasta el observatorio propiamente dicho, hay otras vistas hermosas a lo largo del camino.

Yoshino.
¿Dónde alojarse en Nara?
Me alojé en Nara Deer Hostel, que tiene una ubicación excelente, no muy lejos de la estación de tren y de la principal zona turística. En general, lo recomiendo.
¿Cómo llegar a Nara?
Nara tiene conexiones de tren muy frecuentes tanto con Kioto, al norte, como con Osaka, al oeste. Aproximadamente una hora en ambos casos. En la sección «Cómo moverse por Japón» encontrarás mucha más información útil.

Avenida bordeada de cerezos al final del sendero Yamanobe-no-michi.
Kumano Kodo
Kumano Kodo es una red de antiguos caminos de peregrinación situada en la península de Kii (Google Maps), utilizada desde hace más de mil años para llegar a los tres grandes santuarios sagrados de Kumano. Las rutas atraviesan bosques de cedros, pasos de montaña y pequeños pueblos rurales. Históricamente, eran caminos espirituales recorridos por emperadores, monjes y peregrinos. Hoy, junto con el Camino de Santiago, son uno de los pocos lugares del mundo reconocidos como Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO por su tradición viva de peregrinación.
Es una caminata agradable siempre que tengas las expectativas adecuadas. Si esperas un sendero con paisajes alpinos impresionantes, puedes llevarte una gran decepción. Si, en cambio, buscas una experiencia principalmente cultural combinada con una buena dosis de ejercicio físico, entonces el Kumano Kodo se convierte en una opción interesante.

Kumano Kodo.
Como he mencionado, hay varios senderos (mapa), pero incluso dentro de las rutas principales existen variantes, atajos, etc. Dicho esto, la ruta más popular es la Nakahechi, de aproximadamente 70–100 km, que normalmente se completa en 4–6 días, según el punto de partida.
Otro aspecto importante que hay que considerar es el alojamiento. Aunque hay varias casas de huéspedes a lo largo del recorrido, el sendero se ha vuelto relativamente popular y, durante la temporada alta (primavera y otoño), las pocas camas disponibles se reservan con meses de antelación. Intenté hacer algunas reservas hacia finales de marzo y muchas casas de huéspedes no tenían disponibilidad hasta mayo. Terminé adoptando una estrategia híbrida: me salté el primer tramo, me alojé junto al sendero donde hay algo más de oferta y tomé transporte público al final del día para dormir en otro lugar y regresar al sendero a la mañana siguiente. En teoría, también se puede acampar.
Para reservar casas de huéspedes a lo largo del recorrido, esta es la página principal. La mayoría de los alojamientos no aparecen en otras páginas de reservas. La misma página también ofrece paquetes completos que incluyen alojamiento, comidas, autobuses, traslado de equipaje, etc. Si el presupuesto no es un problema, sin duda son una opción interesante; para los demás, recomiendo el sistema «híbrido». Si solo te interesa el traslado de equipaje, este es el enlace. Dicho esto, yo hice toda la ruta llevando mi mochila completa. Si viajas lo suficientemente ligero, no deberías tener problemas.

Kumano Kodo.
Itinerario Nakahechi del Kumano Kodo
El principal punto de partida para quienes quieren recorrer la ruta Nakahechi del Kumano Kodo es la ciudad de Tanabe, bien conectada por tren con el resto del país (Google Maps). Desde Nara se tarda unas 3–4 horas. Aquí me alojé en Buddha Guest House, una casa de huéspedes muy tradicional, con un dueño acogedor y una ubicación céntrica. Recomendable.
En esta página encontrarás la «ruta oficial» dividida en cinco etapas que terminan en Kumano Nachi Taisha (donde se encuentra la cascada Nachi), con un total de 70,7 km, partiendo de Takijiri, al que se puede llegar en autobús desde Tanabe. Aquí está el centro oficial de visitantes del Kumano Kodo (Google Maps) y, si te interesa, puedes recoger la libreta que permite reunir sellos de los distintos templos y santuarios para certificar que has completado la peregrinación. Esta es la página oficial de la empresa de autobuses que opera en la región, aunque puedes usar simplemente Google Maps.

Kumano Kodo.
Si empiezas en Takijiri, tienes que pasar la primera noche en Takahara o Nakahechicho Chikatsuyu. Como no encontré ninguna casa de huéspedes con disponibilidad, decidí saltarme el primer tramo y bajé en esta parada de autobús (Google Maps), desde donde llegué a J-Hoppers Kumano Yunomine Guesthouse en unas cinco horas. Puedes reservar cómodamente en línea y fue uno de mis alojamientos favoritos de todo mi viaje a Japón. Aunque oficialmente no está en el sendero principal, es un pequeño desvío que recomiendo. Dicho esto, otra opción puede ser continuar directamente hasta Hongu y alojarte en Kumano Backpackers. También pasé una noche aquí y, al día siguiente, caminé hasta Koguchi (Google Maps), donde por la tarde tomé el autobús a Shingu y me alojé en Hanare porque todas las casas de huéspedes cercanas al sendero estaban completas. Si decides hacer lo mismo, considera reservar dos noches para poder regresar al día siguiente a Koguchi en el primer autobús del día (dejando la mayor parte del equipaje en Shingu), completar el sendero llegando a Kumano Nachi Taisha (Google Maps), hacer las fotos de rigor de la emblemática pagoda (Google Maps), bajar caminando hasta la cascada Nachi (Google Maps) y luego tomar el autobús de vuelta a Shingu desde este punto (Google Maps).

Cascada Nachi.
Ise no es una parada especialmente popular, pero si, como yo, tienes tiempo, quieres alejarte de las rutas turísticas clásicas y dividir el trayecto hacia Nagoya, pasar una noche aquí tiene todo el sentido.
Qué hacer y qué ver en Ise
Ise alberga uno de los santuarios más importantes de Japón, dedicado a Amaterasu, la antepasada mítica de la familia imperial. Su importancia también se debe a su estrecha relación con el emperador y a la tradición de reconstruirlo cada 20 años. El santuario se divide en dos complejos principales, Naikū (Google Maps) y Gekū (Google Maps). El primero, y el más importante de los dos, está algo alejado de la ciudad, pero hay un cómodo servicio de transporte que los conecta.

Santuario Futami Okitama.
Otro lugar interesante para visitar es el santuario Futami Okitama (Google Maps), famoso por las Meoto Iwa, dos rocas sagradas unidas por una cuerda que simbolizan la unión y la armonía en la tradición sintoísta. Situado junto al mar, es uno de los lugares más emblemáticos de la zona de Ise. Basta con tomar el tren hasta la estación de Futamino-Ura (Google Maps). El paseo marítimo es bonito y agradable; fui al atardecer y prácticamente no había nadie.
¿Dónde alojarse en Ise?
Me alojé en FOLK FOLK Hostel, Cafe & Bar. Nada especialmente bueno ni malo. Si buscas una opción económica, no está nada mal.
¿Cómo llegar a Ise?
La estación de Ise (Google Maps) tiene conexiones frecuentes tanto con Shingu, al sur, como con Nagoya, al norte.
En la sección «Cómo moverse por Japón» encontrarás mucha más información útil.

Castillo de Nagoya.
Con más de dos millones de habitantes, Nagoya es la cuarta ciudad más poblada de Japón después de Tokio, Yokohama y Osaka. Por desgracia, gran parte de la ciudad, incluidos la mayoría de sus edificios históricos, fue destruida por los ataques aéreos de 1945.
Qué hacer y qué ver en Nagoya
Nagoya no es un destino especialmente turístico y, como acabo de mencionar, queda poca arquitectura histórica que ver, pero aun así ofrece bastantes atracciones interesantes según tus intereses.
Castillo de Nagoya
El castillo de Nagoya (Google Maps) desde luego no está entre los más impresionantes del país y, por si fuera poco, la torre principal permanecerá cerrada al público al menos hasta 2028 por trabajos de restauración. Sin embargo, puedes visitar el resto del complejo, incluido el palacio Honmaru (Google Maps), restaurado recientemente y que constituye una fiel reconstrucción de un complejo ceremonial de la época feudal japonesa, famoso por sus interiores ricamente decorados con pinturas sobre paneles correderos y un uso abundante de pan de oro. La entrada cuesta 500 yenes.

Pinturas sobre paneles correderos.
SCMAGLEV and Railway Park
Inaugurado en 2011, SCMAGLEV and Railway Park (Google Maps) es uno de los principales museos ferroviarios de Japón. La exposición recorre la evolución del ferrocarril de alta velocidad en el país, con una amplia colección de trenes reales: desde locomotoras de vapor históricas hasta shinkansen experimentales que batieron récords y los últimos trenes de levitación magnética (maglev). La entrada cuesta 1.000 yenes e incluye una audioguía gratuita (es mejor llevar tus propios auriculares). También hay wifi. El museo ofrece simuladores de conducción de Shinkansen, numerosas zonas interactivas pensadas para niños y un pequeño cine donde se proyectan documentales cortos. La visita me pareció interesante, especialmente teniendo en cuenta el día particularmente lluvioso en que decidí ir.

SCMAGLEV and Railway Park.
Museo Conmemorativo de Industria y Tecnología de Toyota
El Museo Conmemorativo de Industria y Tecnología de Toyota (Google Maps) es un museo interesante dividido en dos pabellones: uno dedicado a la industria textil, que explica los orígenes de Toyota, y otro dedicado a los automóviles. Hay visitas guiadas gratuitas en inglés a las 14:00 para el pabellón textil y a las 15:15 para el pabellón de automóviles (página oficial para consultar los horarios), con un máximo de 20 participantes y sin posibilidad de reservar. Disfruté de la visita; en particular, el recorrido guiado permite apreciar mejor las exposiciones. La entrada cuesta 1.000 yenes.
Museo del Automóvil de Toyota
El Museo del Automóvil de Toyota (Google Maps) es otro museo interesante de Toyota, esta vez dedicado íntegramente al automóvil. La entrada cuesta 1.200 yenes y, enviando un correo electrónico con antelación, se puede reservar una visita guiada gratuita. La colección es realmente impresionante y abarca desde algunos de los primeros modelos fabricados hasta autos modernos. El museo recorre la historia mundial del automóvil y de la cultura automovilística, con unos 140 vehículos de Japón, Estados Unidos y Europa, que muestran la evolución y la expansión de la motorización en distintos países. La visita resulta agradable incluso para quienes, como yo, no sienten especial pasión por los autos.
Por último, Toyota también tiene un tercer museo, el Museo Kaikan (Google Maps), donde se presentan al público los últimos modelos y nuevas tecnologías. No lo visité personalmente, así que no puedo opinar, pero probablemente sea una opción interesante para tener en cuenta.

Museo del Automóvil de Toyota.
Garganta de Korankei
Si visitas Nagoya en otoño, puedes considerar una excursión a la garganta de Korankei (Google Maps). Todo el valle está cubierto de arces que ofrecen un espectáculo especialmente bonito durante la temporada del follaje otoñal. Como estuve en Nagoya en primavera, no la visité, pero sin duda es una excelente opción para esa época del año.
Inuyama
Tampoco visité Inuyama, pero me lo recomendó un estadounidense que conocí durante mi visita al castillo de Nagoya y que lleva muchos años viviendo en Japón. Según él, es una excursión ideal de un día tomando Nagoya como base. Una de las principales atracciones es el castillo de Inuyama (Google Maps). Aquí puedes encontrar un artículo interesante.
Valle de Kiso
Por último, según tu itinerario, puede tener sentido visitar el valle de Kiso desde Nagoya. Por distintas razones, preferí incluirlo como siguiente parada usando Matsumoto como base, así que hablaré de él más adelante en la guía, pero sigue siendo una opción totalmente válida para tener en cuenta si estás en Nagoya.

Valle de Kiso.
¿Dónde alojarse en Nagoya?
Me alojé en 9h nine hours Nagoya station, un alojamiento bonito, limpio y moderno. Recomendable.
¿Cómo llegar a Nagoya?
Nagoya tiene conexiones muy frecuentes con Osaka, Kioto, Nara, Ise y Shingu, al sur. Si llegas desde Osaka, Kioto o Nara y quieres ahorrar respecto al precio del tren, hay autobuses directos que puedes reservar a través de Willer. Hacia el norte, por supuesto, hay conexiones frecuentes con Tokio. Una vez más, si quieres ahorrar, los autobuses interurbanos cuestan menos que el tren. Nagoya también tiene un aeropuerto internacional con varias conexiones con el resto del país y el extranjero (Google Maps). En la sección «Cómo moverse por Japón» encontrarás mucha más información útil.

Templo Sensō-ji, Tokio.
¿Estás organizando tu viaje? Si todavía necesitas un seguro de viaje, aquí puedes encontrar mi guía de los mejores seguros de viaje. Contratarlo a través de los enlaces de la guía ayuda a mantener esta página sin ningún costo adicional para ti.
Tokio, la capital de Japón y el área metropolitana más poblada del mundo, con más de 37 millones de habitantes, es prácticamente un destino dentro de otro destino. Puedes pasar fácilmente un par de semanas aquí, sobre todo si incluyes excursiones populares como Nikko, Hakone y Kamakura.
Pasé diez noches allí y me fui sin lograr ver todo lo que había planeado. Mi consejo, por lo tanto, es el mismo que para Kioto: intentar verlo «todo» es imposible. Es mejor aceptarlo y disfrutar de lo que consigas hacer sin estresarte.
Qué hacer y qué ver en Tokio
Por comodidad, dividiré esta sección en zonas geográficas de Tokio para optimizar los desplazamientos y dar una secuencia más lógica a lo que sigue. Por supuesto, es una división totalmente personal.

Templo Sensō-ji visto desde el centro de información.
Norte de Tokio
A grandes rasgos, hablamos de la zona de la estación de Ueno y Asakusa. Recomiendo empezar por el parque Ueno (Google Maps). Aquí hay varios museos que deberían satisfacer casi todos los gustos. Yo solo visité el Museo Nacional de Tokio (Google Maps), el museo más antiguo e importante de Japón, con una enorme colección de arte y objetos que cuentan la historia y la cultura del país. La entrada cuesta 1.000 yenes y puedes pasar fácilmente al menos 2–3 horas allí. Personalmente, no me pareció especialmente interesante, pero ya llevaba más de un mes en Japón, así que había visto bastantes objetos antiguos, piezas de porcelana, espadas y cosas por el estilo. Dentro del parque también hay un pequeño santuario (Google Maps).
Cuando termines de visitar el parque Ueno, te recomiendo pasar por el mercado Ameyoko (Google Maps) y quizá almorzar allí. Desde aquí puedes dirigirte hacia Asakusa. No lo visité, pero si volviera a Tokio, sin duda pasaría por el Museo Samurai Ninja (Google Maps). Como alternativa, ve directamente al emblemático templo Sensō-ji (Google Maps); la entrada es gratuita. También recomiendo encarecidamente entrar al cercano Centro de Información Turística y Cultural de Asakusa (Google Maps). Aquí la entrada también es gratuita y desde el último piso hay hermosas vistas tanto del templo, especialmente pintoresco por la noche cuando está iluminado, como de Tokyo Skytree (Google Maps).
Este último puede ser, sin duda, una opción para disfrutar de vistas panorámicas de Tokio al anochecer, pero más adelante en la guía menciono al menos un par de alternativas completamente gratuitas. Recomiendo terminar el día en Akihabara (Google Maps), el emblemático barrio de Tokio dedicado a la cultura otaku y la electrónica, famoso por sus tiendas de tecnología, anime, manga y videojuegos, así como por sus característicos maid cafés. Durante el día, según lo que decidas visitar o saltarte (quizá los museos no te interesen en absoluto), puedes pasear por los jardines Koishikawa Korakuen (Google Maps), uno de los muchos jardines típicos de Tokio. La entrada cuesta solo 300 yenes. No muy lejos de los jardines está el Ayuntamiento de Bunkyo (Google Maps), que ofrece un mirador completamente gratuito en el piso 25. Cerrado los fines de semana.

Akihabara.
Centro de Tokio
Hablamos de la zona de la estación central de Tokio. Aquí, mucha gente recomendaría empezar el día visitando el archiconocido mercado de pescado de Tsukiji (Google Maps), donde muchos restaurantes abren desde las 5:00 de la mañana y sirven pescado muy fresco. Te animo a pasar, pero personalmente me pareció extremadamente concurrido, turístico y caro. Me gustaron mucho más los jardines Hamarikyu (Google Maps), situados cerca, especialmente por el contraste con los rascacielos vecinos. La entrada cuesta 300 yenes. Desde aquí puedes caminar por la avenida Chuo-dori (Google Maps), que además se cierra al tráfico los fines de semana, en dirección al Foro Internacional de Tokio (Google Maps). Incluso sin tener en cuenta su función como sede de exposiciones, conciertos y conferencias, el edificio merece mucho la pena. La entrada es gratuita y su arquitectura moderna, hecha de vidrio, acero y grandes espacios, crea un ambiente luminoso y futurista.

Mercado de pescado de Tsukiji.
Otra posible parada breve es el cruce de Sukiyabashi (Google Maps), un cruce peatonal casi tan concurrido como el de Shibuya, pero menos popular. Las mejores vistas se obtienen desde el centro comercial GinzaNovo (Google Maps). En el sexto piso hay una sala con vistas aceptables; como alternativa, puedes subir a la azotea, donde, como es comprensible, te piden que consumas algo. Desde aquí, continúa hacia el Palacio Imperial (Google Maps). Aquí se pueden visitar principalmente los Jardines Exteriores (Google Maps), que son la principal zona abierta al público. Yo no lo hice, así que no puedo hablar por experiencia propia, pero si reservas con antelación también puedes participar en una visita guiada que entra en algunas zonas interiores del complejo, aunque no en el edificio del palacio, que siempre está cerrado. Aquí puedes encontrar la página oficial. Cuando termines la visita al Palacio Imperial, te recomiendo pasar por el santuario Hie (Google Maps), donde hay una hermosa escalinata bordeada de puertas torii al estilo de Fushimi Inari Taisha, aunque a una escala mucho menor.

Cruce de Sukiyabashi.
Oeste de Tokio
Hablamos de la zona de las estaciones de Shinjuku y Shibuya. Recomiendo empezar por Shibuya, pero puedes seguir fácilmente el itinerario al revés si prefieres visitarlo de noche. Shibuya es uno de los barrios más emblemáticos de Tokio, famoso por su concurrido cruce peatonal, su energía juvenil, sus luces de neón y su animada vida nocturna. Si quieres ver el famoso cruce (Google Maps) desde arriba, dos opciones completamente gratuitas son el pasillo que conecta la estación de Shibuya (Google Maps) con Shibuya Mark City (Google Maps) y el centro comercial Shibuya Hikarie (Google Maps), que tiene un mirador gratuito en el piso 11 (Google Maps). Si está muy lleno, baja un piso: la vista es casi idéntica, pero hay mucha menos gente. Si no te importa gastar 1.800 yenes, hay un bar en una azotea literalmente encima del cruce peatonal cuya entrada también incluye una bebida (Google Maps) (página oficial). Otra opción es el Starbucks del otro lado de la calle (Google Maps).

Cruce de Shibuya.
Después de disfrutar un rato del ambiente de Shibuya, te recomiendo caminar hacia el santuario Meiji Jingu (Google Maps). Si te apetece, por el camino puedes parar en el centro comercial Tokyu Plaza Omotesando (Google Maps): aquí encontrarás las famosas escaleras mecánicas recubiertas de espejos y un agradable jardín en la azotea. Volviendo al santuario, la entrada es gratuita, pero si quieres visitar el jardín anexo tienes que pagar 500 yenes. No entré al jardín, pero creo que es un típico jardín de estilo japonés. Lo que sí visité fue el cercano Jardín Nacional Shinjuku Gyoen (Google Maps). Aquí la entrada también cuesta 500 yenes y hay un jardín japonés clásico y un invernadero con plantas tropicales. Nada especialmente bueno ni malo, en mi opinión.

Edificio del Gobierno Metropolitano de Tokio.
Después, continúa hacia el Edificio del Gobierno Metropolitano de Tokio (Google Maps), abierto solo de lunes a viernes hasta las 18:45, así que organízate teniendo esto en cuenta. En el piso 45 hay un mirador completamente gratuito que ofrece hermosas vistas de la ciudad e incluso, si el tiempo lo permite, del monte Fuji a lo lejos. Cuando termines la visita, detente en la plaza frente al edificio para ver un cortometraje proyectado sobre su fachada. El espectáculo, llamado Tokyo Night & Light, es completamente gratuito y literalmente ostenta un récord mundial (por eso recomiendo ir a Shibuya por la mañana y a Shinjuku por la noche). Esta es la página oficial con los horarios del espectáculo. Para terminar el día, recomiendo pasear por los callejones de Omoide Yokocho (Google Maps), famosos por sus pequeños izakaya y puestos de yakitori, que ofrecen un ambiente retro y auténtico que recuerda al Tokio de la posguerra.

Vista desde el Edificio del Gobierno Metropolitano de Tokio.
Sur de Tokio
Recomiendo empezar el día en el emblemático teamLab Planets (Google Maps), un museo de arte digital inmersivo donde caminas descalzo entre instalaciones interactivas de luz, agua y espejos. La entrada no es barata, pero personalmente creo que vale la pena. Recomiendo reservar el primer horario de la mañana para evitar las multitudes en la medida de lo posible. Cuando termines la visita, puedes pasar por la sede de Fuji (Google Maps). El edificio en sí es muy interesante y, por 800 yenes, puedes acceder a la plataforma de observación dentro de la esfera gigante, que ofrece vistas fantásticas de la ciudad al otro lado de la bahía. Como alternativa, puedes simplemente pasear por la costa, donde hay una plataforma de observación completamente gratuita (Google Maps).

TeamLab Planets.
Desde aquí, si te interesa, puedes visitar el templo Sengakuji (Google Maps), que alberga las tumbas de los legendarios 47 ronin (Google Maps) y un pequeño museo. Si no conoces la historia, echa un vistazo a este video. Cuesta 300 yenes visitar las tumbas y otros 500 yenes el museo. Como alternativa, ve directamente al templo Zojo-ji (Google Maps), cuya entrada es completamente gratuita. En la parte trasera también hay un interesante mausoleo (Google Maps). Es un templo bonito y crea un hermoso contraste con la Torre de Tokio (Google Maps) al fondo. Esta última, con 333 metros de altura, es 3 metros más alta que la estructura que le sirvió de modelo, la Torre Eiffel. Símbolo del renacimiento de Japón como gran potencia económica tras la guerra, la Torre de Tokio fue la estructura más alta del país desde su finalización en 1958 hasta 2012, cuando fue superada por Tokyo Skytree. Yo no subí, pero, por supuesto, es una opción; cuesta 1.500 yenes. La foto emblemática con las escaleras se puede hacer desde este lugar (Google Maps), que básicamente es la entrada al estacionamiento subterráneo.

Templo Zojo-ji.
Otros destinos en Tokio
Aquí enumero algunos destinos a los que resulta algo menos cómodo llegar, más difíciles de combinar con otras atracciones de la ciudad o, simplemente, más especializados y de menor interés para la mayoría de los viajeros.
El Museo Ghibli (Google Maps) es una parada imprescindible para los aficionados a las películas de Studio Ghibli, aunque puede resultar menos interesante para quienes no conocen su obra. El museo ofrece una experiencia inmersiva, con exposiciones y escenarios inspirados en las películas del estudio. Las entradas salen a la venta el día 10 del mes anterior a la visita (por ejemplo, las de mayo se ponen a la venta el 10 de abril) y se agotan en cuestión de minutos. Yo desistí, pero mi hermana y su marido lograron reservarlas conectándose en plena noche desde tres dispositivos distintos. En definitiva, si te interesa, es imprescindible planearlo con antelación.

Jardines Kiyosumi.
Los jardines Kiyosumi (Google Maps) están cerca del centro, pero «lejos» de las otras principales atracciones turísticas. Para ser claros, no son imprescindibles, sino unos clásicos jardines de estilo japonés, pero si estás por la zona, los recomiendo. Yo los visité para pasar el rato mientras esperaba al anochecer, porque el puente Eitai (Google Maps) está cerca y desde allí se puede hacer la emblemática foto con las estelas de luz de los barcos y los rascacielos al fondo, como puedes ver abajo.
Ashikaga Flower Park (Google Maps) está a un par de horas de la ciudad. No lo visité, pero es un parque floral conocido sobre todo por sus espectaculares glicinas, con túneles y árboles iluminados que crean escenas muy vistosas, especialmente en primavera y durante las iluminaciones nocturnas.
Nota: Todos los destinos siguientes son excursiones de un día: si es posible, organízalas entre semana para evitar el éxodo de fin de semana desde Tokio.

Foro Internacional de Tokio.
Nikko
Nikko es, sin duda, una de las excursiones más populares. Es una histórica ciudad de montaña al norte de Tokio, famosa por sus santuarios y templos inscritos en la lista de la UNESCO y rodeada de mucha naturaleza, con cascadas, bosques y el lago Chuzenji. Si decides visitarla en una excursión de un día, recomiendo tomar el Limited Express, que llega a la estación de Tōbu-nikkō (Google Maps) en unas dos horas. Yo subí en Asakusa (Google Maps). Desde la estación puedes continuar fácilmente a pie hacia los distintos templos. También entré al jardín Shōyō-en (Google Maps), un clásico jardín de estilo japonés, probablemente más bonito en otoño. Según lo que decidas visitar, vale la pena considerar la entrada combinada, que también incluye el templo Rinnōji (Google Maps), el templo Taiyuin (Google Maps) y el museo (Google Maps) por 1.000 yenes.

Nikko Futarasan.
El santuario Nikkō Tōshōgū (Google Maps) suele ser la atracción más famosa de la zona. Probablemente sea el complejo sintoísta más suntuoso y profusamente decorado de Japón, construido como mausoleo de Tokugawa Ieyasu, el shogun que unificó el país. Yo ni siquiera entré porque, al ser la Golden Week, había una fila interminable en la entrada y estaba pasando el día con un amigo que cuidaba el presupuesto (la entrada cuesta 1.600 yenes), así que decidimos visitar el santuario Nikko Futarasan (Google Maps) cercano. La entrada cuesta 300 yenes; sinceramente, no es nada excepcional. Después bajamos a Kanmangafuchi (Google Maps), donde hay unas estatuas cubiertas de musgo muy pintorescas junto al río.

Kanmangafuchi.
Desde aquí, el plan era tomar el autobús hacia la cascada Kegon (Google Maps), pero había una fila interminable para el autobús y los autos avanzaban a paso de persona por la carretera principal (¡¡Golden Week!!), así que decidimos evitarlo y caminamos hacia la cascada Choji (Google Maps) y la cascada Kirifuri (Google Maps). No eran precisamente las cascadas más impresionantes que he visto, pero al menos prácticamente no había nadie. En un día normal, creo que vale la pena ir a la cascada principal y, si te quedas un par de días, puedes considerar subir al monte Nantai (Google Maps) (All Trails) para disfrutar de vistas espectaculares del lago Chuzenji.
Kamakura
A solo una hora en tren de Tokio está Kamakura, que fue brevemente la capital de Japón de 1185 a 1333, antes de que el poder regresara a Kioto. Con los siglos, se convirtió en uno de los centros espirituales más importantes de Japón y en un destino de peregrinación. Si llegas desde Tokio, recomiendo bajar en la estación de Kita-Kamakura (Google Maps) y recorrer este «sendero» corto y muy agradable, que puedes encontrar en AllTrails. Por el camino hay una serie de templos y santuarios: Jōchi-ji (Google Maps), Kuzuharaoka (Google Maps), Zeniarai Benten (Google Maps), Sasuke Inari (Google Maps) y, por último, el Gran Buda de Kamakura (Google Maps) en el templo Kotoku-in. Aquí la entrada cuesta 300 yenes.

Gran Buda de Kamakura.
Si todavía no has tenido suficientes templos y santuarios, cerca está Hase-dera (Google Maps), un complejo muy bonito con numerosos edificios distribuidos en varios niveles. Por último, está el santuario Tsurugaoka Hachiman-gu (Google Maps). Si no te apetece hacer el pequeño sendero mencionado antes, recomiendo empezar aquí tu visita a Kamakura bajando en la estación principal (Google Maps) y luego quizá ir a ver el Gran Buda. En cualquier caso, aquí la entrada es completamente gratuita. Dentro del complejo hay un pequeño museo de arte de pago (Google Maps). No entré, así que no puedo opinar. Por último, incluso se puede hacer surf en la playa de Kamakura (Google Maps) o simplemente parar para bañarte, según la época del año.

Playa de Kamakura.
Hakone
Hakone, a menos de cien kilómetros de Tokio, es otro destino popular para una excursión de un día. Es especialmente famoso por sus aguas termales y las vistas del cercano monte Fuji al otro lado del lago Ashinoko. Visité Hakone durante la Golden Week después de pasar la mañana en Kamakura. Entre la salida tardía, los retrasos de los autobuses y los atascos en la carretera, pasé unas dos horas en Hakone, así que no tuve oportunidad de hacer mucho. Dicho esto, si llegas desde Tokio, toma el primer tren hasta la estación de Odawara (Google Maps). Todos los autobuses a Hakone salen desde aquí. Si simplemente quieres explorar la zona del lago, toma un autobús hasta esta parada (Google Maps). Al otro lado de la carretera está el Museo de Arte Narukawa (Google Maps). No es precisamente mi tipo de museo, así que no entré, pero mucha gente lo recomienda, especialmente por la vista del lago desde el café que hay dentro del museo.

El Fuji visto desde Hakone.
Si quieres, cerca hay un parque completamente gratuito que ofrece hermosas vistas del lago y, si el tiempo lo permite, del Fuji (Google Maps). Yo simplemente caminé hasta la emblemática puerta torii al otro lado del lago (Google Maps) y el santuario cercano (Google Maps), después regresé, vi el atardecer y tomé el autobús hacia la estación de Odawara. Si llegas a Hakone por la mañana o quizá decides pasar la noche, considera visitar el Museo al Aire Libre de Hakone (Google Maps), pasar por las aguas termales (aquí puedes encontrar una lista de las distintas instalaciones) o quizá subir a la cima del monte Komagatake (Google Maps) tomando el teleférico panorámico (Google Maps). Si lo prefieres, también puedes subir a pie (All Trails). Si tienes pensado tomar el teleférico o pasar al menos un par de días en Hakone, echa un vistazo al Hakone Freepass, que, entre otras cosas, también incluye un descuento en el tren desde Shinjuku, en Tokio.
Yokohama
Para terminar esta larga sección dedicada a Tokio y sus alrededores, puedes considerar visitar Yokohama. Antiguamente un tranquilo pueblo pesquero, se abrió al comercio exterior en 1859 tras el fin del aislamiento de Japón, convirtiéndose rápidamente en una de las principales puertas de entrada del país para el comercio internacional, especialmente durante el período Meiji. No la visité personalmente, pero esta historia ha dejado una interesante arquitectura de la época junto a los edificios modernos que hoy caracterizan el frente marítimo, así como el barrio chino más grande y famoso de Japón (Google Maps).

Torre de Tokio.
¿Dónde alojarse en Tokio?
Pasé casi una semana en Hotel Plus Hostel TOKYO ASAKUSA 1. Ofrece una excelente relación calidad-precio y una ubicación estupenda a pocos pasos de la estación de Asakusa; la sauna y los baños tradicionales son la guinda del pastel. También pasé algunas noches en Hotel Tomariya Ueno, nada especialmente bueno ni malo, a pocos pasos de la estación de Ueno.
¿Cómo llegar a Tokio?
Tokio tiene muchas conexiones directas con el resto del país. En shinkansen puedes llegar a Fukuoka, al sur, y a Hakodate, al norte, ¡en solo 5 horas! Por supuesto, también hay muchas conexiones de autobús y los dos aeropuertos con más tráfico del país: Narita (Google Maps), aproximadamente a una hora de la ciudad, y Haneda (Google Maps), mucho más cerca del centro, pero dedicado principalmente al tráfico nacional. Si por cualquier motivo necesitas pasar la noche cerca del aeropuerto, Toyoko Inn Narita Airport Shinkan es bonito y no demasiado caro, con servicios frecuentes de transporte hacia y desde el aeropuerto. En la sección «Cómo moverse por Japón» encontrarás mucha más información útil.

Santuario Hie.
La región de los Cinco Lagos es una zona al pie del monte Fuji formada por cinco lagos, famosa por sus espectaculares vistas del volcán y las actividades al aire libre.
Qué hacer y qué ver en la región de los Cinco Lagos
Para empezar, pasé seis noches en la zona y apenas vi el Fuji, así que si piensas pasar solo una noche allí, tienes que aceptar la posibilidad de que el tiempo no acompañe. Hecha esta pequeña aclaración, según tus intereses hay muchas actividades y posibles destinos alrededor de los cinco lagos. Dependiendo de lo que decidas hacer, puede tener sentido comprar un pase de uno o dos días que permite viajes ilimitados en los autobuses locales. Puedes encontrar toda la información pertinente en esta página.

Monte Fuji.
Monte Ashiwada y mirador Sankodai
Puedes hacer esta excursión saliendo cómodamente desde Kawaguchiko y continuando a pie. A lo largo de la ruta hay numerosos miradores, como la cima del monte Ashiwada (Google Maps) y el mirador Sankodai (Google Maps), con hermosas vistas del monte Fuji, el lago Kawaguchi y el lago Saiko. Es una ruta de menos de 10 km, con unos 500 metros de desnivel positivo, por lo que es accesible para muchas personas. El sendero está bien mantenido y es fácil de seguir. Puedes encontrar el recorrido GPS en esta página (All Trails). Para mí fue una mañana realmente agradable: solo me crucé con un grupo de estudiantes. Si buscas tranquilidad y hermosas vistas del monte Fuji, es una excelente opción, siempre que el tiempo acompañe.

Cueva de hielo de Narusawa.
Cueva de hielo de Narusawa, cueva del viento de Fugaku, bosque Aokigahara y aguas termales Fuji Yurari
Al final del sendero que acabo de describir, prácticamente al otro lado de la carretera, está la cueva de hielo de Narusawa (Google Maps). La entrada cuesta solo 300 yenes, pero en mi opinión es una completa pérdida de tiempo. El tramo abierto a los visitantes es realmente pequeño, hay unos bloques de hielo y nada más. Fue tan decepcionante que, en lugar de visitar también la cercana cueva del viento de Fugaku (Google Maps), que tiene reseñas parecidas, tomé el primer autobús de vuelta a Kawaguchiko. Dicho esto, una opción más interesante puede ser visitar el bosque Aokigahara (Google Maps), también conocido como el bosque de los suicidios, famoso por su evocador paisaje de raíces, musgo y silencio. No lo visité, pero un amigo me dijo que es bastante bonito. Otra opción pueden ser las aguas termales Fuji Yurari (Google Maps). El día que visité esta zona hacía calor, así que no me resultaban especialmente atractivas, pero en un día frío o simplemente por la noche puedes parar aquí antes de regresar a Kawaguchiko.

Pagoda Chureito.
Pagoda Chureito
La pagoda Chureito (Google Maps) es quizá uno de los lugares más emblemáticos de Japón, al menos entre los aficionados a la fotografía. Para mí, ofrece una de las vistas más memorables de todos mis viajes. Recomiendo encarecidamente venir al amanecer para evitar las multitudes. Por desgracia, salvo que te alojes lo suficientemente cerca para ir caminando, la única opción es tomar un taxi porque el transporte público empieza a funcionar demasiado tarde. Dicho esto, no venir al amanecer no es en absoluto un desastre y, aunque haya más gente, el atardecer sigue siendo una excelente opción. La estación más cercana es Shimoyoshida (Google Maps); desde aquí se tarda unos 10 minutos en subir caminando hasta la pagoda.
Calle Fujiyoshida
La calle Fujiyoshida (Google Maps) es la famosa calle que se alinea perfectamente con el monte Fuji al fondo. Es un lugar muy popular para hacer fotos, especialmente si se usa un objetivo zoom para conseguir el clásico efecto de compresión de la perspectiva. Dicho esto, sigue siendo una calle transitada: evita comportamientos imprudentes solo por una foto. No te quedes en medio de la calle y respeta las indicaciones locales; no es casualidad que haya carteles pidiendo a los turistas que no se detengan en la calzada. Si decides visitar la pagoda Chureito al amanecer, recomiendo pasar por aquí justo después, cuando la luz todavía es favorable y hay poco tráfico.

Calle Fujiyoshida.
Monte Mitsutoge
El monte Mitsutoge (Google Maps) ofrece uno de los mejores miradores del monte Fuji. Con unos 1.200 metros de desnivel positivo, es una excursión más exigente que la descrita antes, pero sigue siendo accesible para muchas personas. Recomiendo seguir esta ruta (All Trails), saliendo de la estación de Mitsutōge (Google Maps). Justo debajo de la cima también hay un refugio de montaña (Google Maps) donde incluso puedes pasar la noche si quieres, pero en cualquier caso puedes comer o beber algo al terminar la subida. Una variante interesante del sendero descrito en AllTrails puede ser bajar hacia la pagoda Chureito para el atardecer, cambiando de sendero en este punto (Google Maps). Para quienes no quieran esforzarse demasiado, otra opción puede ser hacer la ruta al revés y ahorrarse parte del desnivel tomando el Mt. Fuji Panorama Ropeway (Google Maps). Cerca de la estación superior también está el emblemático columpio (Google Maps). Desde aquí puedes continuar hasta el sendero que lleva a la pagoda Chureito o quizá detenerte antes y regresar por el mismo camino. En definitiva, según cuánto te apetezca caminar, puedes crear tu propio itinerario a medida.
Lago Kawaguchiko, lago Saiko y pueblo Saiko Iyashi-no-Sato Nemba
El parque Oishi (Google Maps), a orillas del lago Kawaguchiko, es un lugar popular, sobre todo en primavera, cuando hay muchas flores. Dicho esto, toda la orilla norte del lago ofrece excelentes vistas del monte Fuji, especialmente al atardecer. Yo fui en autobús, pero también puedes alquilar una bicicleta y dar toda la vuelta al lago. En ese caso, los más enérgicos pueden continuar hasta el lago Saiko, donde se encuentra el pueblo Saiko Iyashi-no-Sato Nemba (Google Maps), una reconstrucción de un pueblo tradicional japonés. No lo visité, pero debería ser parecido a Oshino Hakkai, del que hablo más abajo.

Orilla norte del lago Kawaguchiko.
Monte Fuji
Por supuesto, también es posible subir a la cima del monte Fuji, la montaña más alta de Japón. Por desgracia, no tuve la oportunidad de hacerlo porque en mayo todavía es demasiado pronto para considerarlo una excursión sencilla: la nieve y el hielo siguen suponiendo un riesgo considerable. La temporada oficial va de julio hasta aproximadamente mediados de septiembre. El sendero más popular es el Yoshida Trail, que actualmente, debido al gran número de visitantes, tiene un límite de permisos y, por lo tanto, requiere reserva previa. También hay otros senderos menos concurridos sin un cupo estricto de entradas, pero igualmente exigen registrarse y pagar una tarifa de acceso. Para más información, te remito a la página oficial.
Fuji Motosuko Resort
Si alguna vez has visto fotos de campos de flores con el monte Fuji al fondo, lo más probable es que el lugar sea Fuji Motosuko Resort (Google Maps). Aquí se celebra el Fuji Shibazakura Festival, un evento primaveral al pie del monte Fuji durante el cual grandes extensiones de flores crean una alfombra de colores que va del rosa al morado, generalmente entre abril y mayo. No lo visité, tanto porque el momento de mayor floración ya había pasado como porque resulta algo incómodo llegar sin auto. Sin embargo, hay un autobús desde Kawaguchiko, aunque el boleto cuesta unos 2.400 yenes. Si te interesa, en la página oficial puedes reservar tanto el autobús como la entrada.
Oshino Hakkai
Oshino Hakkai (Google Maps) es un destino turístico popular formado por 8 estanques alimentados por manantiales del monte Fuji, situado entre el lago Kawaguchiko y el lago Yamanakako. Aquí hay una reconstrucción de un pueblo tradicional japonés con el monte Fuji al fondo. Aunque sin duda es fotogénico, me pareció muy turístico y relativamente concurrido pese a haber ido temprano por la mañana; no me atrevo a imaginar cómo será durante el día. En mi opinión, hay cosas mejores que hacer. Si decides ir, recomiendo combinar la visita con el santuario Kitaguchi Hongu Fuji Sengen (Google Maps), que queda de camino.

Oshino Hakkai.
Lago Motosu y lago Shōji
De los cinco lagos, estos dos son sin duda los más incómodos de visitar en transporte público. Personalmente, desistí, pero si tienes más determinación que yo, en el lago Motosu hay un mirador muy particular, concretamente el ángulo utilizado para la imagen impresa en los antiguos billetes de 1.000 yenes (Google Maps), mientras que en el lago Shōji está esta plataforma de observación (Google Maps), a la que se llega al final de este sendero (Google Maps).
¿Dónde alojarse en la región de los Cinco Lagos?
Aunque la región de los Cinco Lagos es muy extensa, la mayoría de los viajeros usa Fujiyoshida o Kawaguchiko como base. Especialmente si piensas desplazarte en transporte público, estas son las dos opciones que tienen más sentido. Pasé algunas noches en Mt Fuji Hostel Michael’s, un buen hostel. Los espacios son algo estrechos, pero, en general, ofrece una excelente relación calidad-precio y una ubicación inmejorable para quienes quieren ver el amanecer desde la pagoda Chureito. Después pasé un par de noches en K’s House MtFuji, con una ubicación más céntrica a pocos pasos del lago, zonas comunes bonitas y amplias y unas instalaciones objetivamente más cómodas.
¿Cómo llegar a la región de los Cinco Lagos?
Aunque técnicamente se puede llegar en tren desde Tokio, el autobús no solo es más barato, sino también más rápido. Puedes reservar el autobús interurbano en esta página. Es la ruta Tokio – Yamanashi. Según dónde decidas alojarte, las dos estaciones de llegada para la mayoría deberían ser la estación de Kawaguchiko (Google Maps) o la estación de Fujisan (Google Maps), pero también hay otras paradas; encontrarás la lista completa en el enlace. Especialmente en temporada alta, recomiendo reservar el autobús con al menos unos días de antelación. Como alternativa, puedes tomar el tren desde la estación de Tokio o la de Shinjuku hacia la estación de Otsuki (Google Maps). Desde aquí hay conexiones con Mt.Fuji Station (Google Maps) y la estación de Kawaguchiko (Google Maps). Por último, según tu itinerario, puedes considerar el autobús nocturno que conecta la región de los Cinco Lagos con Osaka y Kioto. Solo hay una salida al día, así que conviene reservar con antelación; esta es la página oficial. En la sección «Cómo moverse por Japón» encontrarás mucha más información útil.

Tokio.
Montañas Yatsugatake
Las montañas Yatsugatake son una cordillera entre Nagano y Yamanashi, apreciada por sus rutas panorámicas, sus cimas relativamente accesibles y sus paisajes alpinos que recuerdan a los Alpes europeos. Durante mi visita, sin embargo, todavía había mucha nieve a mayor altitud, así que preferí continuar hacia Matsumoto. En particular, tanto un amigo como un chico local que conocí en el Kumano Kodo me habían recomendado subir al monte Akadake (Google Maps). Sin embargo, el tramo final es bastante técnico, con cadenas y pasos expuestos: a principios de mayo, cuando todavía había nieve y hielo, preferí evitarlo. La ruta más popular parece ser la que también alcanza las cimas del monte Yokodake y el monte Iodake, descrita en esta página (All Trails). También puedes pasar la noche en Yatsugatake Honzawa Hot Spring (Google Maps), que, a 2.150 metros, son las aguas termales naturales más altas de Japón.
¿Cómo llegar a las montañas Yatsugatake?
En transporte público, el principal punto de conexión es la estación de Chino (Google Maps). Desde aquí hay autobuses directos al estacionamiento donde empieza el sendero descrito antes (Google Maps).

Sendero Nakasendō.
Matsumoto es una ciudad histórica famosa por su espléndido castillo negro, uno de los mejor conservados de Japón, y por su ambiente tranquilo con vistas a los Alpes japoneses.
Qué hacer y qué ver en Matsumoto
Como he mencionado, la principal atracción de la propia Matsumoto es su castillo (Google Maps). Hay visitas gratuitas al castillo de 10:00 a 15:00. No quieren dinero bajo ningún concepto; se indica expresamente que no aceptan propinas. Yo me limité a pasear por fuera del castillo porque literalmente tenía poco tiempo, pero sin duda puede ser una forma agradable de pasar un par de horas. Otra atracción cercana que suele recomendarse es el santuario Yōhashira-jinja (Google Maps). Dicho esto, la ciudad también sirve como excelente base para explorar tanto los Alpes japoneses (Kamikōchi) como el valle de Kiso.

Castillo de Matsumoto.
El valle de Kiso fue uno de mis destinos favoritos en Japón. Es un valle histórico atravesado por la antigua ruta Nakasendō, famoso por sus pueblos de posta perfectamente conservados que recrean el ambiente del Japón del período Edo. Aunque yo lo visité en una excursión de un día desde Matsumoto, también es posible pasar la noche. Como he mencionado antes en la guía, también se puede llegar al valle de Kiso desde Nagoya y, según tu itinerario, esta puede ser la opción más cómoda desde el punto de vista logístico, especialmente si después tienes que volver a Tokio para tomar el vuelo de regreso.

Magome.
Qué hacer y qué ver en el valle de Kiso
Si sales de Matsumoto y visitas el valle de Kiso en una excursión de un día, recomiendo organizarla así: toma el primer tren disponible hasta la estación de Nagiso (Google Maps). En el momento de escribir esto, es el tren de las 7:42, que llega a las 10:02. La estación de autobuses (Google Maps) está literalmente al lado de la estación de tren y desde allí sale un minibús a Magome a las 10:10 (Google Maps). Nota: Ni en la estación de Nagiso ni en el minibús se puede pagar con tarjeta IC, así que asegúrate de llevar suficiente efectivo.
Una vez en Magome, recomiendo caminar hasta Tsumago siguiendo la ruta descrita en esta página (All Trails), un tramo de la antigua ruta Nakasendō. Almorcé en este restaurante, situado aproximadamente a mitad del recorrido (Google Maps). Desde aquí, el sendero baja hasta el pueblo de Tsumago Juku (Google Maps), considerado por muchos el mejor conservado del valle. Desde aquí continué a pie hasta la estación de Nagiso (como alternativa, puedes tomar un autobús) y luego tomé el primer tren a Narai (Google Maps), otro pueblo de posta del valle de Kiso.
Llegué a última hora de la tarde, cuando las calles estaban prácticamente vacías: el ambiente era muy evocador y la visita vale muchísimo la pena. Si quieres, puedes cenar aquí, pero es imprescindible consultar con antelación los horarios del tren de vuelta a Matsumoto. En general, puedes adaptar el itinerario con mucha flexibilidad: por ejemplo, saltarte Narai o tomar el autobús de Magome a Tsumago en lugar de caminar por el sendero. Otra opción es dormir en el valle y regresar a Matsumoto al día siguiente. En definitiva, en el valle de Kiso puedes organizar el itinerario que prefieras: el que yo seguí simplemente ofrece un buen equilibrio entre tiempo y variedad.

Narai.
Kamikōchi es un valle espectacular en los Alpes japoneses, uno de los mejores destinos del país para hacer senderismo entre montañas y naturaleza intacta. Como he mencionado, trataré Kamikōchi como un destino para visitar usando Matsumoto como base. Sin embargo, también hay otras opciones: puedes alojarte directamente en Kamikōchi o en el cercano pueblo de Okuhida Onsengo Hirayu, famoso por sus aguas termales. Desde el punto de vista logístico, esta segunda opción puede tener especial sentido si piensas continuar el viaje hacia Takayama.
Según lo que investigué, las opciones más económicas en Kamikōchi son Nishi-Itoya Mountain Lodge (página oficial) y Konashidaira Campground (página oficial), donde también se puede acampar y las parcelas cuestan solo 1.500 JPY. La mayoría de los alojamientos no aparece en páginas como booking.com, así que recomiendo consultar la página oficial de Kamikōchi. En Okuhida Onsengo Hirayu, un amigo me recomendó Hirayu no Mori (Google Maps) (página oficial).

Kamikōchi.
Qué hacer y qué ver en Kamikōchi
Para empezar, debido a la nieve, el acceso al valle suele permanecer cerrado del 15 de noviembre al 16 de abril y algunos senderos siguen oficialmente cerrados durante más tiempo. Yo fui el 10 de mayo y por encima de los 2.300 metros todavía había mucha nieve. Dicho esto, hay tantas excursiones posibles que, en lugar de enumerarlas todas, te remito al habitual All Trails, la página oficial o esta página, donde encontrarás muchas sugerencias que van desde caminatas cortas con poco desnivel por el fondo del valle hasta ascensiones de un día y rutas de varios días durmiendo en refugios de montaña.
Personalmente, conseguí llegar a la cima del monte Chogatake (Google Maps) en un solo día siguiendo esta ruta circular (All Trails), además del trayecto de aproximación desde el estacionamiento de autobuses. La cima se considera uno de los mejores miradores de los Alpes japoneses del norte. La nieve sin duda me ralentizó, pero prácticamente no paré: tardé unas cuatro horas desde que bajé del autobús hasta el refugio de la cima. A la vuelta, prácticamente tuve que correr para alcanzar el último autobús de las 17:30. En general, está claro que se puede hacer en un día, pero para muchas personas puede ser demasiado ambicioso. Una opción más accesible es repartirla en dos días y pasar la noche en el refugio (Google Maps). Si buscas una opción muy fácil por el fondo del valle, puedes hacer esta ruta circular (All Trails). Para todo lo demás, te remito a las páginas mencionadas antes.

Monte Chogatake.
¿Cómo llegar a Kamikōchi?
En general, saliendo de Matsumoto hay dos opciones: tomar el tren desde Matsumoto hasta la estación de Shinshimashima (Google Maps). En esta línea no se puede usar una tarjeta IC; hay que comprar el boleto en las máquinas de la estación de Matsumoto. Desde la estación de Shinshimashima hay autobuses directos a Kamikōchi. La alternativa es el autobús directo Matsumoto – Kamikōchi, que debe reservarse en línea en la página oficial. Como he mencionado antes, si continúas el viaje hacia Takayama, quieres optimizar los desplazamientos y además ahorrar algo de dinero, puedes ir a Kamikōchi con todo tu equipaje, dejar lo que necesites en las taquillas del centro de visitantes, hacer tu excursión y luego tomar el autobús directo a Takayama al final del día, o quizá a Okuhida Onsengo. En cualquier caso, encontrarás toda la información pertinente en la página oficial de Kamikōchi.
¿Dónde alojarse en Matsumoto?
Me alojé en Minka House. Nada especialmente bueno ni malo; tiene una ubicación excelente, no muy lejos tanto de la estación de tren como del castillo.
¿Cómo llegar a Matsumoto?
Si llegas desde la región de los Cinco Lagos, puedes tomar el autobús desde la estación de Kawaguchiko (Google Maps) hasta la estación de tren de Kofu (Google Maps), desde donde hay trenes directos a la estación de Matsumoto (Google Maps). En la sección «Cómo moverse por Japón» encontrarás mucha más información útil.

Alpes japoneses del norte.
Takayama conserva un encanto tradicional poco habitual entre las ciudades japonesas, especialmente en su centro histórico perfectamente conservado. Es un destino muy popular para quienes quieren añadir un componente más rural a su itinerario por el centro de Japón. La ciudad está especialmente animada durante el Takayama Matsuri, considerado uno de los festivales más espectaculares de Japón, famoso por sus carrozas decoradas y finamente talladas (yatai) y sus desfiles tradicionales. Si visitas la ciudad en otra época, una buena alternativa es el Museo Matsuri no Mori (Google Maps), dedicado íntegramente al festival.

Takayama.
Qué hacer y qué ver en Takayama
Takayama es bastante compacta. Pasé un día allí y me pareció más que suficiente. Además de pasear por el centro histórico (Google Maps), recomiendo pasar por Takayama Jinya (Google Maps), que albergó las oficinas del shogunato de Edo de 1692 a 1868. Es el único edificio de este tipo que sigue existiendo y está reconocido como lugar histórico de importancia nacional. La entrada cuesta 500 yenes. Había una actuación de música en vivo de 10:00 a 12:00; fui un domingo, así que supongo que era un evento especial.

Actuación de música en vivo.
Si te apetece caminar unas horas, puedes seguir este recorrido GPS (All Trails), que incluye el «Higashiyama Walking Course», una ruta con alrededor de una docena de templos y santuarios y las ruinas del antiguo castillo de Takayama, donde no hay mucho que ver, pero sí una hermosa vista de los Alpes centrales. Por último, no la visité, pero también puedes ir a Hida Folk Village (Google Maps), un museo al aire libre con casas tradicionales de estilo gasshō-zukuri (similares a las de Shirakawa-go). Personalmente, preferí saltármelo, pero sigue siendo una opción válida.
¿Dónde alojarse en Takayama?
Me alojé en Hostel Miyagawa by Murasaki Ryokan, un buen hostel dentro de un edificio histórico en el centro de la ciudad y no muy lejos de la estación de tren.
¿Cómo llegar a Takayama?
Desde Matsumoto Bus Terminal (Google Maps) hay varias conexiones directas al día. Puedes reservar en línea en esta página. Como he mencionado antes, también hay autobuses directos desde Kamikōchi y Okuhida Onsengo (el pueblo de aguas termales); esta es la página oficial.

Vista desde las ruinas del antiguo castillo de Takayama.
Kanazawa
Durante la Segunda Guerra Mundial, Kanazawa fue una de las principales ciudades japonesas (junto con Kioto) que se libraron en gran medida de la destrucción causada por los ataques aéreos. Por eso, algunas zonas de la ciudad antigua han sobrevivido en un estado relativamente bueno.
Qué hacer y qué ver en Kanazawa
Aunque Kanazawa es mucho más grande que Takayama, creo que un día completo es más que suficiente para visitar sus principales atracciones.
Parque del castillo de Kanazawa
Recomiendo empezar por el parque del castillo de Kanazawa (Google Maps): es un lugar muy agradable para pasear. Puedes visitar gratis gran parte de los jardines interiores y las puertas del castillo. Si quieres entrar al edificio principal (Google Maps), tienes que pagar 320 yenes. No es mucho, pero era fin de semana y había algo de fila. Además, según las reseñas, como suele ocurrir con los castillos, dentro no hay mucho que ver. Tú decides. Dicho esto, hay una bonita visita virtual gratuita en la zona de descanso que funciona como centro de visitantes (Google Maps).

Parque del castillo de Kanazawa.
Jardín Kenroku-en
Desde el parque del castillo de Kanazawa, continúa hacia el jardín Kenroku-en (Google Maps), considerado uno de los «tres mejores jardines paisajísticos de Japón». El extenso parque fue en su día el jardín exterior del castillo de Kanazawa y lo construyó la familia gobernante a lo largo de casi dos siglos. Kenrokuen cuenta con una variedad de árboles en flor que dan al jardín un aspecto distinto en cada estación. Personalmente, no me pareció tan impresionante como otros jardines tradicionales que visité durante el viaje, pero, desde luego, recomiendo visitarlo. La entrada cuesta 320 yenes.

Jardín Kenroku-en.
Barrio Higashi Chaya (barrio de las geishas)
Termina el día en Higashi Chaya (Google Maps), el mayor de los tres barrios históricos de «casas de té» de Kanazawa. Fundado en 1820, era el lugar donde las geiko (el término local para geisha) entretenían a los comerciantes adinerados con música, baile y juegos. Los edificios tradicionales de madera y sus características ventanas todavía conservan el ambiente de hace más de 200 años. Personalmente, me pareció muy encantador.
Por último, otras dos atracciones recomendadas que no visité son el templo Myouryuji, también conocido como el «Templo Ninja» (Google Maps). La visita guiada solo está disponible en japonés y las reseñas son bastante dispares, así que preferí dedicar el tiempo a otra cosa, pero sigue siendo una opción interesante. Además, un amigo me habló muy bien del Museo de Arte Contemporáneo del Siglo XXI (Google Maps), que, al parecer, merece mucho la pena para los aficionados.

Barrio Higashi Chaya.
Shirakawa-go (Ogimachi) y Ainokura
Nota: Si quieres optimizar los desplazamientos, el autobús directo de Takayama a Kanazawa es el mismo que pasa por Shirakawa-go. Así puedes tomar un autobús por la mañana, visitar el pueblo y continuar a Kanazawa por la tarde o por la noche. En la estación de autobuses hay taquillas para el equipaje.
Ogimachi y Ainokura son dos pueblos de montaña inscritos en la lista de la UNESCO, famosos por sus casas tradicionales gasshō-zukuri con techos de paja, situados en paisajes rurales muy pintorescos, especialmente espectaculares bajo la nieve en invierno. Decidí visitar los pueblos en una excursión de un día desde Kanazawa. La única ventaja real frente a lo que sugerí antes es que así resulta más fácil visitar también algunos de los otros pueblos (yo elegí Ainokura, pero también están Suganuma, Kaminashi y Kaminashi). Sin embargo, visitarlos todos en un día en transporte público se vuelve «complicado», porque los autobuses no son muy frecuentes. Dicho esto, si quieres hacer lo mismo, toma el autobús desde Kanazawa hacia la estación de Jōhana (Google Maps). Desde aquí sale el World Heritage Bus (página oficial). Las salidas también aparecen en Google Maps y se puede pagar directamente con cualquier tarjeta; ni siquiera necesitas una tarjeta IC. Según lo que quieras hacer, puede tener sentido comprar el pase para subir y bajar libremente.

Ainokura.
Baja en esta parada (Google Maps) y continúa a pie hacia Ainokura (Google Maps). El pueblo es muy compacto, así que no esperes pasar demasiado tiempo allí, especialmente si no visitas ninguno de los museos ni participas en los talleres disponibles. Yo simplemente paseé por el pueblo y subí al mirador, que recomiendo (Google Maps). Cuando termines la visita, vuelve a la carretera y toma de nuevo el World Heritage Bus. Si quieres, también puedes parar en Suganuma (Google Maps), pero yo seguí a bordo hasta Shirakawa-go. Este último no solo es, con diferencia, el más grande de los pueblos tradicionales, sino también el más turístico. Una vez más, personalmente me limité a pasear por el pueblo, pero hay casas museo que se pueden visitar, talleres, etc. Sin duda recomiendo el emblemático mirador (Google Maps). Cuando termines la visita, toma el autobús directo a Kanazawa. Recomiendo encarecidamente reservar en línea para evitar quedarte sin transporte. Esta ruta es relativamente popular.

Shirakawa-go.
¿Dónde alojarse en Kanazawa?
Me alojé en Blue Hour Kanazawa, un alojamiento muy acogedor a pocos pasos de la estación de tren. Recomendable.
¿Cómo llegar a Kanazawa?
Desde la estación de Takayama (Google Maps) hay conexiones frecuentes de tren con transbordo en Toyama. Kanazawa también está conectada directamente con Tokio por Shinkansen, con un viaje de solo dos horas y media. Además, hay un autobús interurbano que conecta Kanazawa directamente con Nagoya. Según el itinerario que tengas en mente, puede ser una opción interesante; puedes reservar a través de Willer. En la sección «Cómo moverse por Japón» encontrarás mucha más información útil.

Shirakawa-go.
Desde Kanazawa fui directamente a Sendai, pero entre ambas hay al menos otras dos paradas interesantes. En primer lugar, la caldera de Tateyama, que ofrece algunos de los paisajes alpinos más espectaculares de Japón y es fácilmente accesible a través de la fascinante Ruta Alpina Tateyama-Kurobe. Se considera un lugar especial. Tateyama, o simplemente Tate, es de hecho una de las tres montañas más sagradas de Japón, junto con el Fuji y el Hakusan. Por desgracia, a 3.015 metros sobre el nivel del mar, a mediados de mayo todavía había demasiada nieve para que fuera una excursión sencilla, pero más avanzada la temporada creo que podría ser una parada realmente interesante para los amantes de la montaña y para los demás. Aquí puedes encontrar toda la información pertinente sobre el transporte. Yo había encontrado esta pequeña ruta circular (All Trails), pero, por supuesto, no faltan opciones.
Otra parada interesante puede ser Nagano. A un par de horas de la ciudad está el emblemático Parque de los Monos de Jigokudani (Google Maps), hogar de los macacos japoneses que se hicieron famosos por bañarse en aguas termales en invierno para entrar en calor. También me recomendaron el lago Kagami (Google Maps), especialmente bonito en otoño con los colores del follaje.

Festival Sendai Aoba Matsuri.
Sendai es una excelente parada para dividir el viaje hacia el norte y uno de mis destinos favoritos de todo mi viaje a Japón, gracias a un enorme golpe de suerte: no tenía ni idea de que se celebraba esos días, pero coincidí en la ciudad con el festival anual Sendai Aoba Matsuri (página oficial).
Qué hacer y qué ver en Sendai
Centro de Sendai
Recomiendo empezar el día con una visita a Ōsaki Hachimangū (Google Maps), un santuario sintoísta de 1607, construido por encargo del poderoso señor feudal Date Masamune y hoy reconocido como Tesoro Nacional de Japón por su extraordinaria arquitectura, ricamente decorada. La entrada es gratuita. Desde allí puedes caminar hacia el templo Rinnoji (Google Maps), un tranquilo templo budista conocido sobre todo por su hermoso jardín japonés con estanque y su ambiente apacible. La entrada al jardín cuesta 300 yenes.

Templo Rinnoji.
Otro lugar que suele recomendarse es Zuihōden, el mausoleo de Date Masamune (Google Maps), el poderoso señor feudal que fundó Sendai. No lo visité, así que no puedo opinar, pero imagino que podría ser un lugar fascinante. La entrada cuesta 570 yenes. Cerca también está el Museo del Castillo de Aoba (Google Maps). Del castillo queda poco o nada y, al parecer, toda la exposición está solo en japonés, así que me lo salté, pero creo que merece una mención, especialmente por su cercanía al mausoleo. Para terminar el día, sube al mirador del centro comercial AER (Google Maps). La entrada es completamente gratuita. Solo tienes que tomar el ascensor hasta el piso «31F».

Mirador del centro comercial AER.
Matsushima
Matsushima es, con diferencia, la excursión de un día más popular, famosa por su bahía salpicada de cientos de pequeñas islas cubiertas de pinos y los numerosos templos y santuarios de la costa. Recomiendo empezar el día tomando el tren hasta la estación de Matsushimakaigan (Google Maps). Desde aquí subí al parque Saigyo Modoshi no Matsu (Google Maps). No es nada excepcional, pero hay al menos un par de vistas muy bonitas de la bahía. Si te interesa, también hay un bar con terraza panorámica. No entré, pero imagino que es el lugar ideal para tomar algo y disfrutar de la vista. Dicho esto, estoy seguro de que resulta mucho más pintoresco durante la floración de los cerezos, ya que el parque es famoso por sus aproximadamente 250 cerezos.

Parque Saigyo Modoshi no Matsu.
Desde el parque, recomiendo bajar hacia el templo Zuigan-ji (Google Maps), uno de los templos zen más importantes de la región, fundado en el siglo IX y reconstruido durante el período Edo, famoso por sus elegantes edificios de madera, sus hermosos interiores decorados y sus cuevas excavadas en la roca. La entrada cuesta 1.000 yenes. Si quieres, también puedes visitar el cercano templo Entsūin (Google Maps), cuya entrada cuesta 500 yenes. No la visité, pero la cercana casa de té Kanrantei (Google Maps) también suele recomendarse. El edificio tiene unos 400 años: lo construyeron a principios del período Edo los señores feudales de Sendai, que lo utilizaban como lugar de recreo y para recibir a invitados importantes.

Templo Zuigan-ji.
Después, continúa hacia la isla Fukuurajima (Google Maps). Cobran 200 yenes por cruzar el puente, pero la isla es bonita, puedes recorrerla fácilmente a pie en media hora y ofrece algunas vistas interesantes de la bahía. Termina el día con el emblemático crucero por la bahía. Recomiendo el «Basho Cruise» para que puedas bajar en el puerto de Shiogama (Google Maps) y tomar el primer tren de vuelta a Sendai desde la estación cercana (Google Maps). Pagué 1.500 yenes por el crucero. Hay un descuento del 10 % por reservar en línea. Aquí puedes encontrar los distintos itinerarios, el horario del «Basho Cruise» y el enlace para reservar.

Basho Cruise.
¿Dónde alojarse en Sendai?
Me alojé en 9h nine hours Sendai, un alojamiento moderno y limpio con una buena ubicación céntrica. En general, lo recomiendo.
¿Cómo llegar a Sendai?
Si, como yo, llegas desde Kanazawa, la opción más rápida con diferencia es tomar el Shinkansen hacia Tokio, cambiar de tren y subir al que va a Sendai: en total se tarda unas 4 horas. Sin embargo, si quieres ahorrar, puedes hacer lo que hice yo: tomar el autobús interurbano de Kanazawa a Niigata, que se puede reservar en línea a través de Willer. Aquí pasé la noche en el Bandai Silver Hotel, prácticamente al lado de la estación de autobuses, y a la mañana siguiente tomé el autobús a Koriyama, que también puedes reservar a través de Willer. Desde aquí, según las conexiones, puedes continuar en tren y luego autobús hasta Sendai, cambiando en Fukushima, o al revés: el costo es prácticamente el mismo. Echa un vistazo a Google Maps usando la opción «Menor costo». En la sección «Cómo moverse por Japón» encontrarás mucha más información útil.

Festival Sendai Aoba Matsuri.
Hirosaki es una ciudad histórica de Tōhoku conocida sobre todo por su castillo y su espectacular parque, considerado uno de los lugares más bonitos de Japón para ver los cerezos en flor.
Qué hacer y qué ver en Hirosaki
Visité Hirosaki cuando la temporada de floración de los cerezos ya había terminado y debo decir que, aunque en general pasé un día agradable, si tienes poco tiempo, probablemente seguiría directamente hasta Aomori.
Dicho esto, en medio día puedes visitar fácilmente el castillo y su parque (Google Maps), el jardín botánico (Google Maps) y el jardín conmemorativo Fujita (Google Maps). En 2015, el castillo se trasladó literalmente de su ubicación original para restaurar las murallas sobre las que se asentaba y no es especialmente impresionante. Aun así, es un lugar agradable, al igual que el parque y el jardín botánico, mientras que el jardín conmemorativo Fujita está muy bien cuidado y merece mucho la pena. La entrada combinada para las tres atracciones cuesta 520 yenes.

Castillo de Hirosaki.
¿Dónde alojarse en Hirosaki?
Me alojé en el Tabist Hirosaki Touei Hotel, que era la opción más económica durante mi visita. Nada excepcional, pero tampoco tengo ninguna queja.
¿Cómo llegar a Hirosaki?
Si llegas desde Sendai, puedes tomar el Shinkansen, pero si, como yo, prefieres gastar la mitad, hay varias salidas diarias de autobuses interurbanos desde Miyagi Kotsu Sendai Highway Bus Center (Google Maps) hasta Hirosaki Bus Terminal (Google Maps), que puedes reservar en esta página. Los horarios también están disponibles en Google Maps. En la sección «Cómo moverse por Japón» encontrarás mucha más información útil.

Jardín conmemorativo Fujita.
Esta ciudad portuaria fue en su día el principal punto de partida para llegar a Hokkaido en ferry. Aunque sigue siendo un importante puerto de ferries, la apertura del túnel ferroviario submarino Seikan en 1988 y la llegada de los vuelos de bajo costo han reducido el número de pasajeros.
Hoy, Aomori es conocida sobre todo por el animado Nebuta Matsuri (página oficial), uno de los festivales de verano más espectaculares de Japón, famoso por sus enormes faroles iluminados que representan figuras históricas, guerreros y personajes míticos y que desfilan por las calles acompañados de música y bailes tradicionales.

Museo Nebuta WA RASSE.
Qué hacer y qué ver en Aomori
Más allá del festival, la ciudad no tiene mucho que ofrecer al turista medio. Una vez más, si tienes poco tiempo, probablemente iría directamente a Hokkaido, especialmente si estás dispuesto a tomar el Shinkansen. De lo contrario, puedes pasar medio día aquí y luego tomar el ferry a Hakodate por la mañana.
Dicho esto, si tienes unas horas para pasar en la ciudad, recomiendo visitar el Museo Nebuta WA RASSE (Google Maps), dedicado al festival Nebuta Matsuri, donde puedes admirar algunos de los enormes faroles iluminados utilizados en festivales anteriores. Hay una audioguía gratuita; lleva auriculares. La entrada cuesta 620 yenes. Si quieres, puedes comprar una entrada combinada que incluye la visita al museo marítimo (Google Maps) y el acceso al mirador de la oficina de información turística (Google Maps). Esta entrada debería costar 1.300 yenes. Yo solo entré al Museo Nebuta WA RASSE porque ya era tarde, pero si tienes unas horas más, creo que sin duda vale la pena pagar la entrada combinada. Por último, puedes visitar el mercado de pescado Aomori Gyosai (Google Maps). Lo que hace especial a este mercado de pescado es un sistema que permite a los visitantes crear su propio donburi de pescado y mariscos (llamado nokkedon) con productos locales vendidos en el propio mercado.

¿Dónde alojarse en Aomori?
Me alojé en Iroha Ryokan, que era, con diferencia, la opción más económica durante mi visita. Alojamiento limpio, ubicación excelente y un dueño muy amable y simpático. Recomendable.
¿Cómo llegar a Aomori?
Desde la estación de Hirosaki (Google Maps) basta con tomar el tren de la línea Ou hasta la estación de Aomori (Google Maps). Las salidas son muy frecuentes. En la sección «Cómo moverse por Japón» encontrarás mucha más información útil.

Museo Nebuta WA RASSE.
Hokkaidō es la isla más septentrional de Japón y una de las más populares entre los amantes de la naturaleza y los paisajes intactos. Menos urbanizada que Honshū, ofrece grandes espacios abiertos, montañas, lagos y parques nacionales que cambian con cada estación: desde los campos de lavanda de Furano en verano hasta las espectaculares nevadas invernales de Sapporo y Niseko. La isla también es famosa por su gastronomía, especialmente el pescado fresco, los mariscos y los productos lácteos. Hokkaidō es un destino ideal para quienes buscan una faceta más auténtica y tranquila de Japón, lejos de las grandes ciudades, pero con buenas conexiones con el resto del país.
Durante años, Hakodate, con su puerto, fue la principal puerta de entrada para quienes querían llegar a Hokkaidō. Sin embargo, la ciudad perdió parte de su importancia con la apertura del túnel ferroviario submarino y la llegada de los vuelos de bajo costo, al igual que Aomori al otro lado del estrecho.

Hakodate Morning Market Square.
Qué hacer y qué ver en Hakodate
Recomiendo empezar el día en Hakodate Morning Market Square (Google Maps). Es muy turístico, pero aun así vale la pena pasear y quizá comer algo; los precios no son excesivos. Desde aquí puedes dirigirte a la torre Goryokaku (Google Maps), que ofrece excelentes vistas del fuerte Goryōkaku, con su emblemática forma de estrella, y de la ciudad. La entrada cuesta 1.200 yenes. Si tienes un presupuesto ajustado, no creo que sea imprescindible, salvo que el parque de abajo, con sus aproximadamente 1.500 cerezos, esté en flor: en ese caso, creo que sin duda vale la pena subir. El punto álgido de la floración suele ser a principios de mayo. Después recomiendo pasear por el propio parque (el fuerte se convirtió en parque público a principios del siglo XX). Dentro también está la Oficina del Magistrado de Hakodate (Google Maps), una reconstrucción de la antigua oficina de gobierno del shogunato en Hakodate. No entré, así que no puedo opinar. La entrada cuesta 500 yenes.

Vista desde la torre Goryokaku.
Por la tarde, recomiendo pasear por el barrio de Motomachi (Google Maps). Hakodate fue uno de los primeros puertos japoneses en abrirse al comercio internacional, en 1859. Como consecuencia, muchos comerciantes y empresarios de Rusia, China y países occidentales se instalaron en la ciudad y Motomachi se convirtió en una de las zonas donde se concentraban los nuevos residentes extranjeros. Aún hoy, el barrio conserva numerosos edificios y lugares de culto que reflejan este encuentro entre las culturas japonesa y occidental. Entre los más famosos están la iglesia ortodoxa rusa (Google Maps), el antiguo consulado británico (Google Maps), la antigua oficina del gobierno de la prefectura (Google Maps) y el Antiguo Salón Público de Hakodate (Google Maps).
Termina el día viendo el atardecer desde la cima del monte Hakodate (Google Maps). Para subir caminando, recomiendo el sendero Kyutozando, que empieza en el estacionamiento de este punto (Google Maps). Es fácil de seguir y está marcado en Organic Maps, así como en AllTrails. Si no te apetece caminar, puedes simplemente tomar el teleférico (Google Maps). En cualquier caso, aunque la vista es fascinante, incluso un día entre semana a finales de mayo había un caos absoluto de gente al atardecer: literalmente, autobuses llenos de turistas. Si buscas algo de tranquilidad, puedes bajar hacia la batería de artillería de la Segunda Guerra Mundial (Google Maps). La vista no es tan bonita, pero aun así hay más de un par de miradores interesantes y, al menos en mi caso, no había nadie más.

Monte Hakodate.
Parque cuasinacional Onuma
El parque cuasinacional Ōnuma (Google Maps) es un espacio natural al pie del monte Komagatake, caracterizado por lagos, islotes, bosques y senderos panorámicos, especialmente bonito en otoño, cuando la vegetación se vuelve roja y amarilla. Como su nombre indica, no es un parque nacional propiamente dicho, pero sigue siendo una zona de gran interés natural. No lo visité porque mi itinerario por Hokkaidō ya estaba demasiado lleno, pero estoy seguro de que podría ser una bonita excursión de un día desde Hakodate, ya que está a solo media hora en tren. Desde la estación puedes hacer pequeñas rutas a pie o alquilar una bicicleta. Para ir sobre seguro, siempre puedes pasar por el centro de visitantes (Google Maps).
¿Dónde alojarse en Hakodate?
Me alojé en GUEST HOUSE HAKODATE BAY, que creo que era la opción más económica disponible durante mi visita. Nada especialmente bueno ni malo y una buena ubicación.
¿Cómo llegar a Hakodate?
Como he mencionado, si llegas desde Aomori, la opción más económica para llegar a Hakodate es el ferry. Dos compañías operan la ruta: Tsugaru Kaikyō Ferry (página oficial) y Seikan Ferry (página oficial). El viaje dura unas 4 horas. Yo viajé con Tsugaru Kaikyō Ferry y pagué 2.860 yenes a finales de mayo, cuando todavía era temporada baja. El boleto se puede reservar en línea, aunque yo fui directamente al puerto y el ferry estaba prácticamente vacío. Además, el boleto estándar no te asigna un asiento, sino acceso a salas donde puedes acostarte. Si quieres una silla de verdad, entonces puede tener sentido reservar con antelación. Desde el puerto de Hakodate salen autobuses directos al centro de la ciudad, con horarios coordinados con las llegadas de los ferries. La alternativa es tomar el Shinkansen, que atraviesa el túnel ferroviario submarino. Esta opción cuesta más del doble que el ferry y ahorra unas dos horas de viaje. En la sección «Cómo moverse por Japón» encontrarás mucha más información útil.

El lago Toya es un hermoso lago volcánico, famoso por sus aguas transparentes, sus numerosas aguas termales y las vistas del monte Usu y el monte Yōtei.
Qué hacer y qué ver en el lago Toya
Recomiendo empezar la visita por el centro de visitantes de Toyako (Google Maps), donde encontrarás una bonita exposición completamente gratuita dedicada a la flora, la fauna y la historia geológica de la zona. Es un excelente punto de partida para comprender mejor el parque nacional Shikotsu-Tōya y el singular entorno natural que rodea el lago. También hay un museo anexo al que no entré, así que no puedo opinar. La entrada cuesta 600 yenes. Desde el centro de visitantes salen varias rutas de senderismo. Personalmente, quería subir al cráter del monte Usu (Google Maps), pero durante mi visita estaba cerrado al público porque el volcán estaba especialmente activo en ese momento. Oficialmente, el sendero para llegar al cráter empieza en el teleférico (Google Maps). Por lo tanto, puedes usarlo para subir o bajar y ahorrarte gran parte del desnivel: una vez en el cráter, basta con seguir el sendero panorámico que recorre el borde, que también encontrarás en AllTrails.

Lago Toya.
También parece haber un sendero en el lado norte, marcado en Organic Maps, que se une a la ruta del cráter aproximadamente en este punto (Google Maps). No lo recorrí personalmente, así que no puedo decirte hasta qué punto es realmente practicable. Como el cráter estaba cerrado, terminé caminando un poco al azar hasta este punto (Google Maps), desde donde hay una hermosa vista del lago. Una alternativa más corta es el sendero del cráter Kompira (Google Maps), que permite ver de cerca los daños causados por la erupción del año 2000. Después puedes continuar al menos hasta el cráter Yu-kun (Google Maps).
Otra opción es dar un paseo en barco por el lago: hay salidas frecuentes desde el muelle situado en este punto (Google Maps). Si quieres, también puedes bajar en la isla Nakajima (Google Maps) y explorarla a pie siguiendo el sendero que aparece en AllTrails. No la visité, pero creo que podría ser una forma agradable de pasar el día. Los aficionados al ciclismo, por su parte, pueden dar toda la vuelta al lago. Por último, durante el verano se lanzan fuegos artificiales sobre el lago todas las noches a las 20:45. ¡Por eso recomiendo acercarse a la orilla del lago Tōya y disfrutar del espectáculo!

Fuegos artificiales sobre el lago.
¿Dónde alojarse en el lago Toya?
Me alojé en Toyako Guest House Ponkotan, un hostel muy bien cuidado, limpio y cómodo. Recomendable.
¿Cómo llegar al lago Toya?
Toma el tren desde la estación de Hakodate (Google Maps) hasta la estación de Tōya (Google Maps). Desde aquí hay conexiones frecuentes de autobús con Toyako Onsen Bus Terminal (Google Maps). En la sección «Cómo moverse por Japón» encontrarás mucha más información útil.
Noboribetsu es uno de los destinos termales más famosos de Hokkaidō, conocido sobre todo por Jigokudani, el impresionante «Valle del Infierno», con fumarolas, manantiales sulfurosos y paisajes volcánicos.
Qué hacer y qué ver en Noboribetsu
Si te alojas en la propia Noboribetsu, toma el autobús a Noboribetsu Onsen (Google Maps). Desde aquí recomiendo este itinerario a pie: primero llega al Valle del Infierno (Google Maps), disfruta del paisaje surrealista y después continúa hacia el lago Oyunuma (Google Maps). En realidad, yo primero hice un desvío por la carretera hasta el lago Kuttara (Google Maps), pero no estoy convencido de que valga especialmente la pena, sobre todo si no te apetece caminar demasiado. Lo que sí recomiendo encarecidamente es remojar los pies en el baño natural de pies del río Oyunuma (Google Maps): a última hora de la tarde prácticamente no había nadie y lo disfruté mucho. Antes o después de todo esto, si te interesa, puedes tomar el teleférico (Google Maps) hasta el Parque de Osos de Noboribetsu (Google Maps), que alberga numerosos osos pardos de Hokkaidō. Al parecer, también hay algunos miradores bonitos sobre el lago Kuttara. No lo visité, así que no puedo opinar personalmente.

Valle del Infierno.
Lo mismo ocurre con Noboribetsu Date Jidai Village (Google Maps), un parque temático que recrea un pueblo del período Edo, con edificios tradicionales, espectáculos de samuráis y ninjas y distintas actividades temáticas. Personalmente, este tipo de atracción me transmite cierta sensación de artificialidad que no disfruto especialmente, pero lo menciono porque puede resultar interesante para algunas personas. Por último, puedes terminar el día en Dai-ichi Takimotokan (Google Maps), que alberga el complejo termal más grande de Hokkaidō. Por lo que me dijeron, se puede comprar un pase de un día y acceder al onsen sin alojarse en el hotel. Como alternativa, hay muchos otros onsen en la localidad.

Lago Oyunuma.
Museo Nacional Ainu (Upopoy)
El Museo Nacional Ainu (Google Maps) es el principal museo nacional de Japón dedicado a la historia, la lengua y la cultura de los ainu, el pueblo indígena de Hokkaidō. Me pareció realmente bonito e interesante: el complejo se divide en varias zonas y también incluye una reconstrucción de un pueblo tradicional. Además, hay un centro cultural donde cada día se celebran numerosas actividades, desde música y bailes tradicionales hasta documentales, talleres y otras propuestas. En definitiva, hay un poco de todo. La entrada cuesta 1.200 yenes. Yo lo visité en una excursión de un día desde Noboribetsu, pero también puedes dejar el equipaje en las taquillas de la estación de Shiraoi (Google Maps), visitar el museo y después continuar directamente hacia Sapporo.

Museo Nacional Ainu (Upopoy).
¿Dónde alojarse en Noboribetsu?
Me alojé en Noboribetsu Guest House AKA & AO y lo recomiendo. Un excelente hostel a pocos pasos de la estación de tren.
¿Cómo llegar a Noboribetsu?
Si llegas desde Hakodate o Tōya, toma cualquier tren que vaya a la estación de Noboribetsu (Google Maps). En la sección «Cómo moverse por Japón» encontrarás mucha más información útil.
Sapporo es la capital de Hokkaido y la quinta ciudad más grande de Japón. También es una de las ciudades más jóvenes del país: en 1869, cuando comenzó oficialmente su desarrollo, ¡tenía solo siete habitantes! Sapporo se hizo famosa en todo el mundo en 1972, cuando acogió los Juegos Olímpicos de Invierno. Hoy la ciudad es conocida sobre todo por su ramen, su cerveza y su Festival de la Nieve, que se celebra cada febrero.
Qué hacer y qué ver en Sapporo
En comparación con otras grandes ciudades de Japón, en mi opinión Sapporo, aunque agradable, no tiene muchísimo que ofrecer a los turistas, sobre todo porque es una ciudad relativamente reciente desde el punto de vista histórico. Dicho esto, puedes pasar fácilmente un par de días aquí, también porque, en la práctica, es una parada casi obligatoria para la mayoría de los viajes hacia y desde Hokkaidō. La mayoría de las atracciones está fuera de la ciudad, pero recomiendo dar al menos un pequeño paseo por el centro, cerca del parque Odori (Google Maps) y la emblemática Torre del Reloj (Google Maps).

Parque Moerenuma.
Parque Moerenuma
El parque Moerenuma (Google Maps) es un gran parque artístico en las afueras de Sapporo, diseñado por el artista y arquitecto Isamu Noguchi, donde amplios espacios verdes, instalaciones y estructuras geométricas se integran en un único paisaje. Me pareció un lugar realmente agradable, perfecto para pasear y pasar unas horas. La fuente ofrece varios espectáculos a lo largo del día. Nada excepcional, pero puede ser útil consultar los horarios antes de la visita. Aquí puedes encontrar una foto con los horarios.
También puedes alquilar bicicletas en la entrada del parque (Google Maps). Yo lo recorrí entero a pie sin ningún problema. También hay muchos cerezos, así que imagino que el parque resulta aún más pintoresco durante la floración.

Parque Moerenuma.
Colina del Buda
La Colina del Buda (Google Maps) es un llamativo complejo budista en las afueras de Sapporo, diseñado por el arquitecto Tadao Andō. Su principal atractivo es la monumental estatua de Buda, que emerge de una colina cubierta de lavanda y crea un paisaje realmente vistoso cuando las flores están en plena floración.
Lo visité cuando la lavanda todavía no había florecido, así que probablemente el ambiente era menos espectacular, pero aun así la visita me resultó agradable. Dicho esto, no esperes una atracción llena de cosas que ver: aparte de la estatua de Buda y algunos monolitos que recuerdan a los de la isla de Pascua, hay poco más y, si quieres, puedes completar fácilmente la visita en unos diez minutos. En definitiva, depende de cuánto te interese este tipo de lugar. Yo pagué 300 yenes por la entrada. Hay una parada de autobús frente al acceso (Google Maps), pero los servicios no son especialmente frecuentes, así que consulta el horario y organízate en consecuencia.

Colina del Buda.
Monte Moiwa
El monte Moiwa (Google Maps) es una de las montañas más famosas de Sapporo, también accesible en teleférico y conocida sobre todo por su espectacular vista de la ciudad, especialmente bonita al atardecer y por la noche. Como siempre, subí caminando: el sendero más corto empieza en este punto (Google Maps) y es realmente fácil de seguir. Son unos 3 km con 500 metros de desnivel positivo, así que no es nada especialmente exigente. Como alternativa, puedes tomar el teleférico (Google Maps).

Monte Moiwa.
Pueblo Histórico de Hokkaido y museo
El Museo de Hokkaidō (Google Maps) presenta la historia y la naturaleza de Hokkaidō y está a unos diez minutos a pie del cercano museo al aire libre. La exposición se organiza en torno a cinco temas principales, entre ellos la cultura ainu, la historia de la isla y su fauna. Como ya había visitado el Museo Nacional Ainu (Upopoy), preferí dedicar mi tiempo a otra cosa, aunque conviene señalar que este museo ofrece una visión mucho más amplia, centrada en toda la historia de Hokkaidō y no solo en los ainu. Si decides llegar hasta aquí, mucha gente también recomienda visitar el cercano Pueblo Histórico de Hokkaidō (Google Maps). El museo al aire libre incluye unos 60 edificios de distintas partes de la isla, que datan principalmente de los períodos Meiji y Taishō (1868–1926), cuando el desarrollo de Hokkaidō se llevó a cabo a gran escala. El pueblo se divide en cuatro zonas: una ciudad, un pueblo pesquero, un pueblo agrícola y un pueblo de montaña. Si decides visitar ambas atracciones, conviene comprar la entrada combinada.
Shiroi Koibito Park
Shiroi Koibito Park (Google Maps) es un parque temático dedicado al famoso chocolate Shiroi Koibito, donde puedes visitar la fábrica, descubrir la historia de la marca y pasear entre edificios y jardines de estilo europeo. Llegué demasiado tarde para visitar la fábrica: la última entrada es a las 16:30, así que simplemente paseé por los jardines exteriores. Bonitos, pero nada excepcional. Sin embargo, imagino que, si te interesa visitar la fábrica y conocer el proceso de producción, la experiencia resulta mucho más completa. Puedes encontrar toda la información, incluidos horarios y precios, en la página oficial, donde también puedes comprar las entradas con antelación.

Shiroi Koibito Park.
Festival de la Nieve
El Festival de la Nieve de Sapporo se celebra cada año en febrero durante aproximadamente una semana. Es uno de los eventos invernales más populares de Japón. El festival comenzó en 1950, cuando unos estudiantes de secundaria construyeron estatuas de nieve en el parque Odori. Desde entonces, ha crecido hasta convertirse en un enorme evento internacional, famoso por sus espectaculares esculturas de nieve y hielo, que atraen a millones de visitantes cada año. Si visitas Hokkaidō en esta época, ¡creo que merece muchísimo la pena pasar por allí!
Otaru
Otaru (Google Maps) es una pintoresca ciudad portuaria a aproximadamente una hora en tren de Sapporo, famosa por su canal histórico (Google Maps), su reloj de vapor (Google Maps) y sus edificios de estilo occidental. No la visité por falta de tiempo, pero parece ser una excursión de un día bastante popular tomando Sapporo como base. Los aficionados al whisky también pueden visitar la destilería Nikka Whiskey Yoichi (Google Maps). También puedes subir al monte Tenguyama (Google Maps), que ofrece excelentes vistas de la ciudad con el océano al fondo. Por supuesto, como suele ocurrir en Japón, existe la opción de tomar el teleférico (Google Maps). Por último, si visitas la región en febrero, consulta las fechas del Festival de la Luz de la Nieve de Otaru. Durante el festival, el centro de Otaru se ilumina con miles de velas y faroles.

Colina del Buda.
¿Dónde alojarse en Sapporo?
Me alojé en tres hostels distintos durante mis dos estancias en Sapporo: HELIO HOSTEL SAPPORO es probablemente mi favorito, con un ambiente moderno y limpio y una ubicación excelente y muy céntrica; EZO Run Sapporo, aunque menos cuidado, ofrece un ambiente más relajado, casi como si estuvieras alojándote en casa de alguien; The Stay Sapporo, aunque es un buen hostel, fue el que menos me gustó.
¿Cómo llegar a Sapporo?
Sapporo funciona como el principal centro de transporte público de toda la isla de Hokkaido. Desde aquí hay conexiones directas de tren y autobús con prácticamente todos los principales destinos de la isla. Además, el aeropuerto de New Chitose (Google Maps) tiene varias conexiones diarias con las principales ciudades del país y muchos destinos internacionales. Para llegar desde el centro, si quieres ahorrar algo de dinero, recomiendo tomar el New Chitose Airport Limousine Bus (puedes pagar a bordo con tarjeta IC) en lugar del tren. También encontrarás el horario en Google Maps. En la sección «Cómo moverse por Japón» encontrarás mucha más información útil.

Monte Moiwa.
Furano es una pequeña ciudad de Hokkaidō rodeada de colinas y campo, conocida sobre todo por sus extensos campos de lavanda y sus hermosos paisajes rurales, que alcanzan su máximo esplendor en verano, cuando florecen la lavanda y otras flores.
Qué hacer y qué ver en Furano
En el centro de la ciudad no hay precisamente mucho que hacer. Para optimizar los desplazamientos, hice lo siguiente llevando mi mochila conmigo, visitando las distintas atracciones mientras avanzaba hacia Asahikawa. Si quieres, puedes hacer lo mismo usando las taquillas de las estaciones o, como alternativa, simplemente regresar a Furano al final del día. Desde la estación de Furano, toma el tren hasta la estación de Naka-Furano (Google Maps). Aquí también hay taquillas, pero tendrás que caminar unos 2 km para llegar a Farm Tomita (Google Maps). En temporada alta, sin embargo, el tren también para en Lavender-Farm Station (Google Maps), justo frente a la granja. Eso sí, ten en cuenta que aquí no hay taquillas.

Farm Tomita.
Farm Tomita es una de las atracciones más famosas de Furano, conocida sobre todo por sus espectaculares campos de lavanda, que en verano se convierten en un auténtico mar de colores y aromas. Sin embargo, incluso a finales de mayo había otras flores y me pareció un lugar bonito para visitar. Al menos durante mi visita, la entrada era gratuita. Presta atención a los horarios de los trenes e intenta organizarte para volver a la estación a tiempo de tomar un tren hacia la estación de Bibaushi (Google Maps). Como referencia, creo que aquí no había taquillas.
Desde la estación caminé hasta Shikisai-no-oka (Google Maps), un extenso parque floral famoso por sus campos de colores distribuidos sobre suaves colinas, que en verano crean uno de los paisajes más emblemáticos de Hokkaidō. Solo se cobra entrada de julio a septiembre. Una alternativa algo más cercana a la estación es Kanno Farm (Google Maps). No la visité, pero creo que ofrece una experiencia bastante similar. Desde aquí tomé el primer tren hasta la estación de Asahikawa (Google Maps).
Si quieres, el estanque azul de Shirogane (Google Maps) también queda de camino y se puede llegar en transporte público, pero la logística se complica bastante. Yo me lo salté, pero, especialmente si tienes auto, puede valer la pena considerarlo. En cuanto al senderismo, también puedes considerar la ruta circular del monte Tokachi al monte Biei (AllTrails). Parece una excursión realmente bonita, pero, como acabo de mencionar, no es fácil hacerla usando solo transporte público.

Shikisai-no-oka.
¿Dónde alojarse en Furano?
Me alojé en Hostel Tomar, probablemente uno de los mejores hostels de todo mi viaje a Japón. Los interiores están muy bien cuidados y limpios. Muy recomendable.
¿Cómo llegar a Furano?
Si llegas desde Sapporo, recomiendo tomar el autobús Highway Furano Go. Hace un par de paradas en la ciudad y, si te alojas en el centro, la más cómoda probablemente sea Hokkaido Chuo Bus Sapporo Terminal (Google Maps). Si quieres, puedes pagar directamente a bordo con tarjeta IC. El autobús también aparece en Google Maps al usar la función de transporte público. En la sección «Cómo moverse por Japón» encontrarás mucha más información útil.

Furano.
Asahikawa es la segunda ciudad más grande de Hokkaidō y una excelente base para explorar el centro de la isla, especialmente el cercano parque nacional Daisetsuzan.
Qué hacer y qué ver en Asahikawa
Yo me limité a visitar el parque nacional, pero si buscas algo que hacer en la ciudad, suelen recomendar el zoológico (Google Maps).
Parque nacional Daisetsuzan
El parque nacional Daisetsuzan es el parque nacional más grande de Japón: una inmensa extensión de naturaleza salvaje con montañas volcánicas, bosques y paisajes alpinos. Fue uno de mis lugares favoritos de todo el viaje. Recomiendo tomar el primer autobús de la mañana, que durante mi visita salía alrededor de las 7:00, según la parada en la que subieras. Los horarios también aparecen en Google Maps y el destino final es el centro de visitantes de Asahidake (Google Maps). Al menos durante mi visita, solo se podía pagar en efectivo.

Monte Asahidake.
Una vez en el centro de visitantes, tienes varias opciones. La más fácil es tomar el teleférico (Google Maps). Desde la estación superior puedes llegar a la cima del monte Asahidake (Google Maps) con unos 700 metros de desnivel positivo. El sendero es realmente fácil de seguir, pero también puedes encontrar la ruta en AllTrails. Si incluso eso te parece demasiado exigente, puedes simplemente pasear por los alrededores de la estación del teleférico, donde encontrarás algunos estanques y varios miradores.
Si, en cambio, decides subir a la cima del monte Asahidake, recomiendo no volver por el mismo sendero y completar la ruta circular descrita en AllTrails. Me resultó realmente agradable: vistas fantásticas, muy poca gente e incluso aguas termales naturales donde remojar los pies. Eso sí, presta atención al estado del sendero. Durante mi visita, a principios de junio, todavía había bastante nieve, especialmente en la vertiente norte del monte Asahidake. No encontré tramos especialmente peligrosos o expuestos, pero sin duda es algo que debes tener en cuenta y comprobar antes de salir.

Parque nacional Daisetsuzan.
Por último, si, como yo, te niegas a tomar el teleférico, puedes subir caminando desde el centro de visitantes. El sendero está claramente marcado en Organic Maps y es fácil de seguir, pero añade otros 500 metros de desnivel positivo aproximadamente. Subir y bajar a pie, además de completar la ruta circular descrita antes, da lugar a una jornada bastante exigente. Regresé justo a tiempo para tomar el último autobús del día, que durante mi visita salía a las 15:40.
¿Dónde alojarse en Asahikawa?
Me alojé en Asahikawa Ride. Aunque el alojamiento no es precisamente moderno, el hostel es muy cómodo y está bien ubicado respecto a la estación de tren. El dueño es realmente simpático y amable. Recomendable.
¿Cómo llegar a Asahikawa?
Si llegas desde Furano, basta con tomar el tren hasta la estación de Asahikawa (Google Maps) como he descrito antes. Si, en cambio, llegas directamente desde Sapporo, el autobús interurbano, aunque algo más lento, cuesta aproximadamente la mitad. Si te alojas en el centro, la parada más cómoda probablemente sea Hokkaido Chuo Bus Sapporo Terminal (Google Maps).
También quiero señalar que el aeropuerto de Asahikawa (Google Maps) tiene vuelos directos a Tokio, Nagoya y Osaka a precios muy competitivos. Según tu itinerario, vale la pena considerarlo como punto de entrada o salida de la isla. En la sección «Cómo moverse por Japón» encontrarás mucha más información útil.

Monte Asahidake.
Utoro Onsen es un pequeño pueblo termal que sirve de puerta de entrada al parque nacional Shiretoko y a la península del mismo nombre, cuyos bosques intactos, montañas y costas albergan una de las mayores concentraciones de osos pardos del mundo.
Qué hacer y qué ver en Utoro Onsen y el parque nacional Shiretoko
En el propio Utoro Onsen no hay mucho que hacer. Lo único que recomiendo es ir a ver el atardecer desde la roca Oronko (Google Maps). Se llega a la parte superior al final de un sendero corto. Aparte de eso, disfruta de un baño en el onsen.
Parque nacional Shiretoko
Quizá tenía expectativas altas y por eso era fácil decepcionarse, quizá fue porque no vi ni un solo oso, quizá porque todavía había mucha nieve a mayor altitud o, simplemente, porque visitar el parque en transporte público resulta bastante limitado. En cualquier caso, mi visita no fue especialmente memorable. Si a eso le sumas que está literalmente en medio de la nada y que llegar requiere varias horas de viaje, sinceramente no es un destino que me entusiasme recomendar. La visita fue agradable, pero, teniendo en cuenta el tiempo y el esfuerzo necesarios para llegar, creo que hay otros lugares de Japón que merecen mayor prioridad.
En primer lugar, en esta página puedes encontrar los horarios de los autobuses que van al parque. En cualquier caso, una vez en Utoro Onsen, resulta bastante fácil encontrar toda la información que necesitas. Recomiendo empezar la visita tomando el autobús hasta Shiretoko Goko (Google Maps). Aquí encontrarás un recorrido de unos 2 km por una pasarela elevada que puedes hacer por tu cuenta. Con un poco de suerte, quizá incluso logres ver algún oso. La pasarela tiene una cerca eléctrica a lo largo de todo el recorrido para impedir el acceso de los osos pardos.

Pasarela elevada
Si quieres, también hay senderos más largos que ofrecen más posibilidades de ver fauna, pero durante el período de máxima actividad de los osos, del 10 de mayo al 31 de julio, es obligatorio participar en una excursión organizada. La ruta larga, de unas 3 horas, cuesta 6.000 yenes, mientras que la corta, de aproximadamente una hora y media, cuesta 3.600 yenes. Yo me la salté. En cualquier caso, esta es la página oficial, donde puedes encontrar toda la información actualizada.
Cuando termines la visita, toma el primer autobús de vuelta hacia el centro de naturaleza del parque nacional Shiretoko (Google Maps). Aquí hay una pequeña pero interesante exposición dedicada al parque nacional, útil para conocerlo un poco mejor antes de continuar. Desde el centro también sale un sendero corto hacia la cascada Furepe (Google Maps): por el camino vi bastantes ciervos. Si consigues coordinar bien los horarios de los autobuses, también puedes llegar al lago Rausu (Google Maps). La parada de autobús está aquí (Google Maps) y desde allí hay unos 3 km a pie hasta el lago. El sendero está marcado en Organic Maps, pero, al parecer, puede llenarse de barro, así que prepárate en consecuencia. Si tienes otro día disponible, desde Utoro Onsen también salen varios cruceros en barco que podrían resultar interesantes.

Cascada Furepe.
Yo, en cambio, intenté subir al monte Rausu (Google Maps), pero, por desgracia, tuve que dar media vuelta a un par de kilómetros de la cima porque todavía había demasiada nieve. Por lo que me dijeron, condiciones similares pueden durar hasta mediados de julio, así que comprueba bien la situación antes de salir. El sendero es el descrito en AllTrails. La parada de autobús más cercana está aquí (Google Maps), pero desde allí todavía hay que caminar unos kilómetros por la carretera. Yo los hice a pie, pero pasaron bastantes autos, así que imagino que, con un poco de paciencia, también puedes intentar hacer autostop. Cerca del inicio del sendero hay además unas aguas termales naturales realmente bonitas (Google Maps), donde sin duda recomiendo parar al volver.
¿Dónde alojarse en Utoro Onsen?
Me alojé en Shiretoko Village, un alojamiento muy tradicional, de auténtico estilo japonés, con un onsen en el interior. Reservé una habitación privada para darme un gusto al final del viaje, pero también tienen dormitorios compartidos. No queda lejos de la estación de autobuses. Recomendable.
¿Cómo llegar a Utoro Onsen?
Al menos durante mi visita, era posible llegar a Utoro Onsen en un solo día desde Asahikawa, pero para ello es imprescindible tomar el primer Limited Express de la mañana hasta la estación de Abashiri (Google Maps). Desde aquí tienes que tomar el tren local hasta la estación de Shiretokoshari (Google Maps). Al otro lado de la calle está la estación de autobuses (Google Maps), desde donde salen los autobuses a Utoro Onsen. Los horarios están disponibles en esta página.
Si llegas directamente desde Sapporo o necesitas regresar allí después de visitar el parque nacional, también hay un autobús directo diario que viaja de noche de Sapporo a Utoro Onsen y de día en sentido contrario. Puedes reservarlo en línea en esta página. Selecciona «Shiretoko» como destino, aunque el autobús en realidad llega a la estación de autobuses de Utoro Onsen. En la sección «Cómo moverse por Japón» encontrarás mucha más información útil.

Parque nacional Shiretoko.
OKINAWA
¡Nicola, te olvidaste por completo de Okinawa! En realidad, decidí conscientemente no visitar el archipiélago durante este viaje. Habría tenido que ir a finales del invierno, cuando el tiempo todavía no es especialmente favorable para disfrutar del mar, y algunos amigos que habían estado allí también me desanimaron, principalmente por los costos bastante elevados de llegar y visitar las islas más bonitas.
Okinawa sigue siendo un destino que me interesa, especialmente por su mar y la cultura de las islas Ryūkyū, muy distinta de la del Japón continental. Simplemente, teniendo en cuenta las fechas de mi viaje y el presupuesto disponible, preferí dar prioridad a otras partes del país. Al fin y al cabo, si el objetivo principal es encontrar playas tropicales e islas paradisíacas, en Asia hay numerosas alternativas igual de bonitas y considerablemente más económicas.
Por supuesto, estas son consideraciones basadas en mi experiencia indirecta y en los consejos que recibí: como no he visitado Okinawa, no me siento cómodo dando una opinión personal sobre el archipiélago. Si decides incluirlo en tu itinerario, aquí puedes encontrar una guía interesante que te ayudará a organizar el viaje.

Castillo de Himeji.
A continuación enumero algunos posibles itinerarios de 2, 3 y 4 semanas. Evidentemente, no existe un itinerario perfecto para una duración concreta, así que toma lo que sigue simplemente como inspiración y adáptalo a tus intereses y presupuesto, teniendo en cuenta lo que has leído hasta aquí. Si tu objetivo es atravesar todo el país de norte a sur, como hice yo, sin estar saltando constantemente de un destino a otro cada dos días, recomiendo al menos dos meses, idealmente incluso más.
Para el viajero medio que dispone de dos semanas en Japón, creo que conviene centrarse exclusivamente en la zona central del país. Evidentemente, también es la parte más turística, pero permite ver todos los grandes atractivos, como Tokio, Kioto, el monte Fuji, Nara, etc.
Tokio (4 noches)
Día 1:
Visita el norte de Tokio.
Día 2:
Visita el centro de Tokio.
Día 3:
Visita el oeste de Tokio.
Día 4:
Visita el sur de Tokio.
Región de los Cinco Lagos del Fuji (1 noche)
Día 5:
Autobús desde Tokio por la mañana. Personalmente, iría al monte Ashiwada y al mirador Sankodai, pero hay muchas opciones.
Kioto (3 noches)
Día 6:
Amanecer en la pagoda Chureito y después la calle Fujiyoshida. Tren a Kioto a última hora de la mañana. Sendero del Filósofo y barrio de Higashiyama por la tarde.
Día 7:
Bosque de bambú de Arashiyama temprano por la mañana. Varios templos.
Día 8:
Santuario Fushimi Inari-Taisha temprano por la mañana. Varios templos.
Nara (2 noches)
Día 9:
Tren de Kioto a Nara. Explora el centro de Nara.
Día 10:
Explora los alrededores de Nara: el sendero Yamanobe-no-michi, Yoshino y algunos templos menos conocidos son excelentes opciones.
Himeji (1 noche)
Día 11:
Tren de Nara a Himeji. Visita el castillo y después el templo Shoshazan Engyoji.
Hiroshima (2 noches)
Día 12:
Tren desde Himeji. Parque de la Paz de Hiroshima, castillo de Hiroshima y jardín Shukkeien.
Día 13:
Isla de Itsukushima. Si sales temprano por la mañana, puedes incluir perfectamente una breve visita a Iwakuni.
Día 14:
Regreso a Tokio.

Itinerario de tres semanas por Japón
Con una semana adicional, en mi opinión tienes básicamente dos opciones. La primera es usar como base el itinerario de dos semanas descrito antes y añadir algunos destinos menos visitados por el camino. Por ejemplo, después de la región de los Cinco Lagos del Fuji, puedes atravesar el valle de Kiso, continuar hacia Nagoya y desde allí llegar a Kioto, donde puedes seguir el itinerario de dos semanas descrito antes. Como alternativa, puedes dirigirte hacia Takayama y Kanazawa. Incluso antes de salir de Tokio, puedes quedarte una noche más en la capital y dedicar un día a Nikkō, Kamakura o Hakone. Otra posibilidad es incluir el Kumano Kodo o pasar una noche en Onomichi, dividiendo el trayecto entre Himeji e Hiroshima.
En definitiva, usaría el itinerario de dos semanas como base y añadiría algunas paradas según tus intereses, sin intentar necesariamente llenar cada día. La segunda opción es dedicar toda la semana a otra isla. Hokkaidō o Shikoku, por ejemplo, son lo suficientemente grandes como para justificar una semana completa y pueden ofrecer una experiencia muy distinta del Japón que encuentras en la clásica ruta Tokio–Kioto–Hiroshima.

Nara.
Con un mes o más, puedes empezar a pensar en recorrer gran parte del país, siempre que estés dispuesto a moverte con frecuencia y usar algunos trenes Shinkansen o, si es necesario, vuelos nacionales. Como itinerario básico, puedes seguir simplemente la guía en el orden en que está escrita. El orden de los destinos está pensado precisamente para atravesar el país de sur a norte intentando optimizar al máximo los desplazamientos. Evidentemente, con solo un mes no puedes pretender visitar todos y cada uno de los destinos mencionados en la guía, pero sin duda puedes acercarte. Para simplificar, puedes limitarte a explorar la isla de Honshū y añadir Shikoku y Hokkaidō solo si dispones de al menos cinco o seis semanas.

Jardines Hamarikyu, Tokio.
Japón tiene uno de los mejores sistemas de transporte público que he usado. En particular, la red ferroviaria es excelente: extensa, eficiente y capaz de conectar prácticamente todas las principales ciudades y destinos turísticos. Además, buena parte del sistema de transporte público está perfectamente integrada con Google Maps, lo que facilita mucho la planificación de los desplazamientos. Dicho esto, aunque en algunas líneas se puede pagar directamente con una tarjeta normal sin contacto o mediante Apple Pay y Google Pay, sigo recomendando a la mayoría de los viajeros usar una tarjeta IC. Es una tarjeta prepago que permite pagar rápidamente los viajes en la mayoría de los trenes, metros, tranvías y autobuses compatibles, además de hacer pequeñas compras en numerosas tiendas, restaurantes y prácticamente todas las principales tiendas de conveniencia.
Hay varias tarjetas IC, entre ellas Suica, PASMO e ICOCA. Las emiten distintas empresas de transporte, pero, desde el punto de vista del viajero, son en gran medida intercambiables y pueden utilizarse en las redes que participan en el sistema nacional de interoperabilidad. Si tienes un iPhone, personalmente recomiendo la Suica digital, que puedes añadir directamente a la aplicación Wallet y recargar mediante Apple Pay sin tener que comprar una tarjeta física. El proceso tarda menos de un minuto: abre Wallet, pulsa «+», selecciona «Tarjeta de transporte» y elige Suica. También recomiendo activar el modo exprés, que permite usar la tarjeta sin desbloquear el teléfono ni abrir Wallet: basta con acercar el iPhone al lector.
En Android, sin embargo, la situación es más complicada: la versión móvil de las tarjetas IC japonesas depende de la compatibilidad del hardware del dispositivo y, en la práctica, para los teléfonos comprados en el extranjero no suele ser una opción fiable. Por lo tanto, si usas Android, la solución más sencilla es comprar una tarjeta IC física. También hay versiones específicas para visitantes extranjeros, como Welcome Suica y TOURIST PASMO, pensadas para estancias cortas. Ambas tienen una validez de 28 días y no requieren un depósito reembolsable; sin embargo, el saldo restante no se devuelve cuando caducan. Welcome Suica está disponible sin depósito, mientras que TOURIST PASMO se introdujo en 2026 y tampoco exige depósito.

Santuario Fushimi Inari-Taisha.
Welcome Suica se puede comprar en varios lugares, especialmente en aeropuertos y grandes estaciones de Tokio. TOURIST PASMO, en cambio, está disponible en los aeropuertos de Narita y Haneda. Para recargar una tarjeta IC física, normalmente hay que usar efectivo: en las principales estaciones encontrarás máquinas específicas de recarga y también puedes recargarla en numerosas tiendas de conveniencia. Con las tarjetas físicas, busca máquinas que muestren el símbolo de tu tarjeta IC. Dicho esto, especialmente en las zonas rurales de Japón, hay algunas líneas de autobús y tren donde no se acepta ningún medio de pago electrónico. En esos casos, al subir encontrarás una máquina de la que debes sacar un pequeño boleto numerado. Ese número indica la parada o estación en la que subiste y sirve para calcular la tarifa que debes pagar al bajar. Normalmente también hay una pantalla que muestra en tiempo real la tarifa correspondiente a cada número.
Cuando llega el momento de bajar, normalmente basta con introducir el boleto en la máquina correspondiente y pagar la tarifa en efectivo. Asegúrate de llevar billetes de 1.000 yenes y algunas monedas: aunque la máquina puede dar cambio, generalmente no permite cambiar billetes de mayor denominación, como los de 5.000 yenes. Un par de veces incluso entré en una estación usando mi tarjeta IC y después bajé en una estación diminuta y remota sin ningún terminal donde registrar la salida. En estos casos no pasa nada grave: si hay personal, basta con explicar lo ocurrido y te harán pagar la tarifa en efectivo. Sin embargo, una vez no había literalmente nadie y, aunque sin intención, terminé sin pagar nada. Eso sí, ten cuidado, porque esto bloquea la tarjeta IC: el sistema registra la entrada, pero no la salida, y deja el viaje abierto. Para volver a usarla tienes que hablar con el personal de la estación, que deberá corregir manualmente la operación. Me ocurrió un par de veces y sin duda es algo que debes tener en cuenta, porque, sin este trámite, tu tarjeta IC queda prácticamente inutilizable.

Castillo de Hiroshima.
A grandes rasgos, en Japón hay tres tipos de trenes. En primer lugar, están los trenes «normales», equivalentes a los regionales, que paran en prácticamente todas las estaciones de la línea. En la mayoría de los casos, para estos trenes basta con usar tu tarjeta IC: acércala al lector al entrar en la estación y otra vez al salir, igual que harías en el metro. Después están los trenes Limited Express, que puedes considerar regionales más rápidos: hacen menos paradas y requieren un suplemento además de la tarifa base. Aquí es donde el sistema puede volverse algo menos intuitivo. Básicamente, para tomar un Limited Express necesitas dos componentes: la tarifa base y el suplemento Limited Express, que incluye el asiento. Si tienes una tarjeta IC, la tarifa base simplemente se descuenta de la tarjeta; sin embargo, debes comprar por separado el boleto Limited Express. Si no usas una tarjeta IC, tienes que comprar ambos.
Solo tomé un Limited Express un par de veces y siempre compré el boleto directamente en la taquilla, así que no puedo hablar por experiencia propia sobre las máquinas. Al parecer, en las líneas que usan este sistema hay máquinas específicas para boletos Limited Express, generalmente cerca de la estación o en el mismo andén del que sale el tren. Al comprar el boleto de asiento, asegúrate de seleccionar «Reserved Seat» y después elegir el asiento que prefieras. La máquina imprimirá un boleto con el número de vagón y el número de asiento. También existe la opción «Non-Reserved Seat», que se puede usar cuando todos los asientos reservados están agotados, pero aun así quieres subir al tren. En ese caso, solo puedes ocupar los asientos indicados como disponibles. Si otro pasajero reserva el asiento que has elegido durante el trayecto, tendrás que dejarlo y cambiarte.

Sendero Yamanobe-no-michi.
Por último, están los famosos Shinkansen, los llamados «trenes bala», básicamente el equivalente japonés de la alta velocidad. Puede sonar absurdo, pero durante mi viaje a Japón no tomé ninguno. La razón es bastante sencilla: en las principales rutas donde tendría sentido la alta velocidad también hay los llamados autobuses interurbanos, de los que hablaré después, y en muchos casos cuestan literalmente la mitad o incluso un tercio. Evidentemente, también son mucho más lentos, pero para alguien como yo, que no tiene grandes limitaciones de tiempo y prefiere ahorrar, la elección casi siempre era obvia.
Por supuesto, no espero que este sea el caso de todo el mundo: imagino que para algunas personas tomar al menos un Shinkansen forma parte integral de la experiencia de viajar a Japón. En ese caso, aquí tienes un par de cosas útiles que conviene saber. En primer lugar, puedes reservar los boletos directamente en línea a través de la página oficial. Tampoco tienes que preocuparte demasiado por el equipaje: en el Shinkansen puedes llevar maletas bastante grandes sin problema. Si la suma de la altura, anchura y profundidad del equipaje no supera los 160 cm, no hace falta ninguna reserva especial. Sin embargo, para equipajes cuyas dimensiones totales estén entre 160 y 250 cm, debes reservar un asiento con espacio específico para equipaje de gran tamaño.

Dazaifu.
Si viajas con mucho equipaje y prefieres evitar arrastrarlo de una ciudad a otra, también puedes usar uno de los muchos servicios de envío de equipaje disponibles en Japón, como este. Envían el equipaje directamente de un alojamiento a otro, lo que permite viajar con mucha más comodidad, y pueden resultar especialmente útiles al viajar en tren. También quiero señalar que, en algunos casos, las líneas de Shinkansen discurren prácticamente en paralelo a las líneas ferroviarias convencionales. Estas últimas son, evidentemente, mucho más lentas, pero también considerablemente más baratas. El problema es que Google Maps tiende a mostrar primero las opciones más rápidas, que casi siempre incluyen el Shinkansen. Para evitarlo, al buscar una conexión, ordena los resultados por menor costo: así podrás identificar fácilmente posibles alternativas más económicas.
Por último, quizá hayas oído hablar del JR Pass, un pase que permite viajar sin límite durante un período determinado en la mayoría de las líneas operadas por Japan Railways. Sin embargo, no es válido en líneas ferroviarias privadas y hay algunas excepciones incluso dentro de la red JR, así que es importante comprobar siempre qué incluye exactamente. Por eso quizá te preguntes si vale la pena comprarlo. En el pasado, para muchos viajeros la respuesta era bastante obvia, pero en los últimos años el precio ha subido considerablemente y hoy ya no resulta necesariamente rentable. Salvo que estés planeando un auténtico maratón de viajes con numerosos trayectos largos en tren, a menudo sale más barato pagar cada viaje por separado. Por suerte, averiguar cuál de las dos opciones conviene más es bastante sencillo, especialmente si ya tienes un itinerario bien definido: usa la calculadora oficial del JR Pass, introduce todos los trayectos que piensas hacer y compara el costo total de los viajes individuales con el precio del pase. Así podrás determinar con bastante seguridad qué opción te conviene más.

Castillo de Matsumoto.
En general, hay dos tipos de autobuses. Los primeros son los autobuses urbanos de transporte público, que, según mi experiencia, están perfectamente integrados con Google Maps y en las grandes ciudades normalmente se pueden pagar con tarjeta IC. Dicho esto, especialmente en las zonas rurales de Japón, también puedes encontrarte con el llamado «sistema de boleto numerado» que mencioné antes.
En los autobuses urbanos, al igual que en los tranvías, el sistema es extremadamente metódico: normalmente se sube por la puerta trasera y se baja por la delantera. Los llamados Highway Buses, en cambio, son algo completamente distinto. Suelen salir de estaciones de autobuses propiamente dichas, cubren largas distancias y hacen relativamente pocas paradas. En los trayectos más largos suele haber también una pausa en un área de servicio, mientras que a bordo normalmente encontrarás wifi y asientos cómodos. En definitiva, el viaje es cómodo, al más puro estilo japonés.
Como he mencionado antes, los autobuses interurbanos son casi siempre la forma más económica de recorrer distancias medias y largas en Japón. Según la ruta, el precio puede ser la mitad, o incluso menos, que el del tren, especialmente si se compara con el Shinkansen. Para quienes viajan con un presupuesto ajustado hay otra ventaja importante: algunos autobuses interurbanos circulan de noche, lo que también permite ahorrar una noche de alojamiento.

Itsukushima.
Por desgracia, estos autobuses no siempre están integrados en Google Maps. Por eso hay varias plataformas para buscar y reservar boletos, entre ellas algunos de los principales operadores nacionales, como Willer Express, Japan Bus Online y Highwaybus, además de numerosos operadores regionales. He intentado incluir en la guía todos los enlaces más útiles, pero el mensaje principal que quiero transmitir es sencillo: no confíes ciegamente en Google Maps para organizar tus viajes en autobús por Japón. Especialmente fuera de las grandes ciudades, es muy posible que existan conexiones o alternativas que Google Maps simplemente no muestra.
Viajé exclusivamente en transporte público, pero nada te impide hacer un viaje por carretera en Japón. De hecho, alquilar un auto es una opción que consideran algunos viajeros, gracias a las distancias relativamente cortas, las carreteras generalmente excelentes y el tráfico a menudo fluido. Sin embargo, personalmente creo que un auto tiene más sentido a escala regional que para atravesar todo el país. Puede resultar especialmente cómodo para llegar a atracciones, templos y rutas de senderismo menos accesibles en transporte público. Si tu itinerario se centra en las grandes ciudades y los destinos mejor conectados, seguiría dando preferencia al transporte público. Si, en cambio, quieres explorar rincones más remotos del país, alquilar un auto puede marcar una gran diferencia. Si te interesa, puedes consultar páginas como Discover Cars para comparar las distintas opciones. Nota: Japón exige un permiso internacional de conducir. Si ya estás en el extranjero o simplemente quieres obtener un permiso internacional de conducir en línea, puedes hacerlo en esta página.

Tokio.
En exactamente 89 días de viaje gasté 5.090,03 € con todo incluido, a excepción del seguro de viaje y mis vuelos de ida y vuelta a Japón. Sin embargo, sí incluí el vuelo nacional de Hokkaidō a Tokio. Básicamente, con algo menos de 60 € al día cubrí todo el transporte dentro del país, la comida, el alojamiento y las distintas actividades. Mi estilo de viaje fue bastante económico: me alojé casi exclusivamente en hostels, nunca tomé el Shinkansen, no bebo ni fumo y creo que rara vez gasté más de 10 € en una sola comida. Al mismo tiempo, no me privé de nada: visité todo lo que quería ver, no hice voluntariado ni autostop ni recurrí a otros trucos para reducir los gastos al máximo, y me moví mucho, atravesando literalmente el país de norte a sur. En definitiva, aunque 60 € al día puedan parecer poco, también es cierto que se puede visitar Japón por menos. Por lo tanto, mi presupuesto no representa necesariamente el mínimo imprescindible, sino lo que gasté viajando de forma muy económica sin renunciar a las experiencias y los lugares que realmente quería conocer.

Los principales destinos turísticos ofrecen una amplia selección de hostels, también muy populares entre los viajeros japoneses, que a menudo constituyen la mayoría de los huéspedes, especialmente fuera de los destinos más visitados por extranjeros. A diferencia de otros destinos, como el Sudeste Asiático, las tarifas de fin de semana suelen ser más altas precisamente porque el turismo nacional representa una parte importante de la demanda. Aun así, la fuerte competencia entre alojamientos garantiza una excelente relación calidad-precio, con estándares generalmente altos. Dicho esto, una cama en un dormitorio de un buen hostel suele costar entre 20 y 30 € por noche, según el destino, y en temporada alta, como durante la floración de los cerezos, los precios pueden duplicarse fácilmente. Los cerezos en flor pueden ser preciosos, pero si el presupuesto es una prioridad, me lo pensaría bien antes de organizar un viaje a Japón precisamente en esa época: entre vuelos, alojamiento y transporte, la temporada alta puede aumentar considerablemente el costo total del viaje. Presta atención también a la Golden Week, un conjunto de cuatro festivos nacionales concentrados entre finales de abril y principios de mayo. Es uno de los períodos turísticos más concurridos del año debido a los viajes nacionales de los japoneses, algo parecido a la época de Ferragosto en Italia. Por eso, también en este caso conviene reservar con mucha antelación y prever precios más altos.
Como he mencionado antes, el transporte público de Japón está entre los mejores que he usado, pero, por desgracia, no es precisamente barato, especialmente en los trayectos de media y larga distancia fuera de las ciudades. Por lo tanto, para quienes recorren el país y quieren explorar varias regiones, es muy probable que el transporte sea la mayor partida del presupuesto, incluso viajando de forma económica.

Templo Hase-dera.
La comida japonesa no solo es deliciosa, sino también relativamente económica. Evidentemente, el costo depende del tipo de restaurante que elijas, pero si no eres demasiado exigente, no es difícil gastar menos de 10 € en una comida. Para quienes cuidan especialmente el presupuesto, las tiendas de conveniencia como 7-Eleven, FamilyMart y Lawson ofrecen una buena selección de comidas preparadas que, en general, no están nada mal. En los supermercados también puedes encontrar buen sushi fresco a precios muy razonables. Además, recomiendo las cadenas japonesas de «comida rápida», que ofrecen una excelente relación calidad-precio. Algunas de mis favoritas son Sukiya, Matsuya, Nakau y Yoshinoya, pero hay muchas otras. En estos lugares puedes sentarte y disfrutar de una comida abundante y de buena calidad por bastante menos de 10 €.
Empecemos por los costos de retirar efectivo en cajeros, que pueden reducirse a cero usando las mejores tarjetas para viajar. Los cajeros que se encuentran en prácticamente todos los 7-Eleven permiten retirar efectivo sin comisiones con una Mastercard. Incluso con Visa, los costos siguen siendo bastante bajos: 110 yenes para retiros inferiores a 10.000 yenes y 220 yenes para importes mayores. Yo retiré efectivo aquí casi siempre. Dicho esto, los cajeros de Japan Post Bank (JP Bank) y AEON Bank también deberían permitir retiros sin comisiones con muchas tarjetas internacionales.

Templo Yakushiji.
En cuanto a las tarjetas SIM, las principales redes móviles de Japón son au, NTT docomo, Rakuten Mobile y SoftBank. Si solo visitas grandes ciudades, una es más o menos igual que otra, pero cuando empiezas a adentrarte en zonas remotas, NTT docomo suele tener la cobertura más extensa, por lo que la prefiero para un viaje que también incluya zonas rurales y de montaña. El problema es que, al menos durante mi visita, los planes telefónicos normales de los operadores japoneses estaban prácticamente reservados a residentes o, en cualquier caso, a personas con una visa de larga duración. También intenté activar una eSIM en línea con Ahamo, un operador virtual que utiliza la red de NTT docomo, pero sin éxito. Incluso cuando fui directamente a algunas tiendas, siempre me remitieron a las distintas tarjetas SIM prepago pensadas para turistas.
Al final opté por una eSIM de Ubigi, que utiliza la red de NTT docomo en Japón. Al menos durante mi viaje, sus planes me parecieron más económicos que las típicas tarjetas SIM prepago para turistas, además de mucho más cómodos: basta con comprar e instalar la eSIM en línea antes de salir, sin perder tiempo al llegar. Dicho esto, el mercado cambia constantemente y, cuando leas esta guía, puede que el acceso a los planes telefónicos normales también se haya vuelto más fácil para los turistas.

Jardines Yoshikien.
Japón, junto con Singapur, Taiwán y Hong Kong, es uno de los países donde más seguro me he sentido en todos mis viajes. Para ser claros, aquí también existe la delincuencia, pero es relativamente poco frecuente y, en general, Japón es sin duda un destino muy seguro, incluso para quienes viajan con niños. Como en cualquier otro lugar del mundo, sigue siendo recomendable usar siempre el sentido común, pero, hablando desde mi experiencia personal, la seguridad es realmente una de las últimas cosas que me preocuparían durante un viaje a Japón.
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