Viajar ligero es, con diferencia, el mejor consejo que puedo dar a alguien que está a punto de salir de viaje.
Si estás leyendo este post es porque probablemente ya has vivido en tus propias carnes la sensación de «¿¡quién me manda a mí!?» después de maldecirte por haber cargado con media casa pensando «por si acaso».
Quizá incluso has tenido que pagar tu billete de avión más de lo previsto precisamente por el equipaje facturado y los kilos de más. Sea cual sea la razón, viajar ligero es mucho más fácil de lo que piensas y parecerá una obviedad, pero se puede resumir todo en: lleva lo menos posible. Fácil, ¿no? Veamos cómo hacerlo en la práctica.
Este post es principalmente para viajeros de mochila y para quienes piensan emprender viajes de larga duración con muchos desplazamientos. En cualquier caso, la mayoría de los consejos que encontrarás sirven también para vacaciones cortas.
La mejor manera de evitar llevar demasiadas cosas es elegir un «contenedor» que no te lo permita, así no tendrás opción.
Personalmente creo que la mejor opción, con diferencia, es una buena mochila de viaje. Además de ser mucho más práctica y versátil que la clásica maleta/trolley, la idea de llevarla a la espalda debería quitarte las ganas de cargar con cosas inútiles.
Recomiendo una mochila de unos 40 litros, que es lo bastante grande para llevar todo lo que vas a necesitar y, por lo general, debería ser aceptada como equipaje de mano por las aerolíneas; así evitarás costos adicionales por el equipaje facturado y posibles multas en el aeropuerto por el exceso de kilos.
Puede que necesites una mochila más grande si llevas equipo de acampada, pero normalmente 40 litros son más que suficientes.
Una mochila que recomiendo sin dudarlo es la Osprey Farpoint. Échale un vistazo a mi guía sobre mochilas de viaje.

Antes de la partida es fácil dejarse llevar y empezar a meter en la mochila todas esas cosas que podrías necesitar por si decides escalar el Everest o te invitan a la noche de los Óscar.
Sobre todo si es tu primer viaje, la tentación de llevar un montón de cosas inútiles, simplemente porque sentirte preparado para cualquier situación posible e imaginable te da una sensación de seguridad, será grande. Resiste y recuerda que todo lo que puedas necesitar se puede comprar allí y, en el caso de destinos económicos, a un precio más ventajoso.
Coloca todo lo que piensas llevar sobre la cama o en el suelo y analiza cosa por cosa preguntándote si de verdad lo vas a necesitar; si no estás seguro, déjalo en casa. Para ayudarte, puedes echar un vistazo a mi lista de cosas que llevar de viaje.
Da igual que viajes dos semanas, un mes o un año.
No lleves ropa de cambio para más de una semana. Es mucho más fácil lavar la ropa con frecuencia que cargar a la espalda cambios para tres semanas; concéntrate únicamente en las prendas que te van a servir siempre y piénsatelo dos veces antes de llevar algo que usarías solo en situaciones particulares.
Muchos hostales y hoteles ofrecen servicio de lavandería; si no, puedes acudir a una lavandería de autoservicio o, aún más sencillo, lavar la ropa a mano.
Sobre todo si viajas por climas fríos o vas a atravesar climas muy distintos entre sí, elige prendas técnicas y versátiles que se puedan combinar para vestirte «como una cebolla», por capas.
Una malla térmica es el ejemplo perfecto: abriga muchísimo, se puede llevar debajo de cualquier otra prenda, pesa poquísimo y ocupa poco espacio.
Imagina el típico día de entretiempo, con mañanas frescas, tardes calurosas y noches frías: ese es exactamente el clima para el que debes estar preparado.
Vestirse por capas te da la flexibilidad de estar listo para climas muy distintos sin que tu equipaje deje de ser ligero.

Si necesitas llevar prendas voluminosas, póntelas en lugar de meterlas en el equipaje.
Por ejemplo, la mayoría de los viajes requieren dos pares de zapatos, digamos unas botas de trekking y unos zapatos para todos los días. Ponte las de trekking para tus desplazamientos y mete los otros en la mochila.
Si viajas por climas fríos, probablemente llevarás contigo una chaqueta más o menos gruesa, pero eso no debería influir en el peso de tu equipaje, ya que la llevarás puesta siempre.
Si en cambio haces un viaje largo y crees que atravesarás climas fríos solo durante una parte, considera comprar una chaqueta barata allí y, quizá, intentar revenderla cuando ya no te haga falta.
No hay nada peor que cargar en la mochila con una chaqueta gruesa que no usas, e incluso el viajero más tacaño debería plantearse perder un poco de dinero a favor de la comodidad.
¿Quién vuelve a casa de un viaje sin haber comprado nada?
Deja espacio libre antes de salir para poder llevarte a casa lo que decidas comprar, pero sobre todo intenta hacer tus compras justo antes de volver. Así tendrás el equipaje más ligero durante buena parte del viaje.
Este consejo vale sobre todo para quien viaja a largo plazo o para quien está organizando un viaje por países que, por su altitud o posición geográfica, tienen climas muy distintos entre sí.
Organiza tu viaje intentando desplazarte siguiendo el buen tiempo, creando un itinerario que reduzca al mínimo la diferencia de temperaturas entre un destino y otro.
Si viajas en grupo, en pareja o en familia, lo aconsejable es, obviamente, no llevar cosas por duplicado, como el cortauñas, la crema solar, los medicamentos, etc., etc.

A mucha gente le gusta leer de viaje, pero también los libros aumentan el peso de tu equipaje. Yo recomiendo comprar un lector de libros electrónicos que, con el peso de un libro pequeño, puede contener miles. Entiendo el encanto del libro en papel, pero esta es sin duda la mejor solución para viajar ligero.
Lo mismo vale para guías, mapas y todos esos productos que se pueden descargar sin más en el teléfono o la tableta.
Normalmente en los hostales es fácil encontrar libros y guías que puedes leer allí mismo o llevarte dejando otro a cambio. Así podrás tomar un libro en un hostal, viajar un rato con él y luego dejarlo en el siguiente hostal.
Para terminar, aunque esto no influirá directamente en el peso de tu equipaje, organizar y optimizar el espacio te hará la vida de viaje más fácil.
Los organizadores de equipaje son perfectos para ordenar tu mochila, y las bolsas de compresión te las recomiendo para reducir el volumen de la ropa voluminosa que por la razón que sea no vayas a usar durante una parte del viaje y que podrás dejar sin más en el fondo.
Viajar ligero es de verdad muy fácil. Independientemente de la duración del viaje, lleva contigo lo mínimo indispensable y vístete por capas. Es más fácil de lo que parece.
Para más consejos, aclaraciones o cualquier otra cosa, deja un comentario.
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